Francia, en «vigilancia absoluta» frente a la amenaza del terrorismo externo e interno

La Razón
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Francia no baja la guardia. El ataque de un islamista radical hace una semana contra un militar francés en la Défense ha reforzado la convicción de que la amenaza terrorista que pesa sobre el país galo procede tanto de fuera como de dentro de sus fronteras.

"Hay una amenaza exterior (...) pero también interior"confirmó ayer el presidente francés, François Hollande, en una entrevista radiotelevisada en la que garantizó que "la vigilancia es absoluta"y que esa labor de protección "no ha cesado nunca". Y aunque no relacionó directamente lo sucedido en el barrio de negocios parisino y el asesinato en Londres de otro militar a manos también de islamistas, aseguró que "no descuidamos ninguna pista".

Sin embargo, tras los macabros crímenes de Mohamed Mérah hace un año y la agresión del pasado sábado, ambos actos cometidos por islamistas radicales, la inquietud crece respecto a la capacidad de los poderes públicos a prevenir estos riesgos.

Máxime tras conocerse que los servicios de Inteligencia y espionaje manejaban una información sobre la tendencia radical del agresor de la Défense, que ayer, y tras 48 horas de custodia policial, fue imputado por "tentativa de homicidio con fines terroristas". El atacante islamista no sólo reconoció ante la policía los hechos, también confesó que su proyecto inicial consistía en arremeter contra un agente de la Gendarmería ante la Asamblea Nacional.

Frente a las críticas sobre la falta de coordinación entre los distintos departamentos de información, Hollande solicitó una "mayor cooperación"entre los servicios secretos internos y el contraespionaje exterior. Consciente del nuevo desafío que supone enfrentarse a la acción de los llamados "lobos solitarios", islamistas autorradicalizados, aseguró que "prestamos atención a que ninguna información pueda ser pasada por alto". Aunque Hollande considera un "error"pensar que este tipo de ataques son "actos aislados", ya que "necesitan un entorno, no necesariamente una organización".

Respecto a la amenaza "interna", alertó sobre las decenas o centenas de ciudadanos franceses que se desplazan a países –"teatros de operaciones", dijo–, para formarse y entrenarse, y de donde vuelven "con ciertas ideas radicales y experiencia con armas".

Sobre la acción exterior de Francia, Hollande confirmó haber triunfado "militarmente"en Mali, donde ahora queda completar la operación "desde el punto de vista político"aunque reconoció que no se ha acabado con la amenaza terrorista en el Sahel donde grupos islamistas retienen todavía a varios ciudadanos franceses.