Transferencia tecnológica

Francia e India lideran la "tercera vía" entre el expansionismo chino y la duda norteamericana

El pilar de esta nueva arquitectura es el ya bautizado en los parqués financieros como “el contrato del siglo” con la adquisición de 114 cazas Rafale por parte de la Fuerza Aérea India

India/Francia.- Macron y Modi elevan la alianza estratégica en su cumbre en Bombay
India/Francia.- Macron y Modi elevan la alianza estratégica en su cumbre en BombayEuropa Press

La arquitectura del poder global ha encontrado un nuevo centro de gravedad. La inminente clausura de la cuarta visita oficial de Emmanuel Macron a la India formaliza el nacimiento de una estructura de poder alternativa en un tablero internacional fracturado. Bajo la rúbrica de una “Asociación Estratégica Global Especial sin límites”, Narendra Modi y el presidente francés han diseñado un blindaje mutuo que utiliza la transferencia tecnológica como moneda de cambio y la soberanía industrial como escudo contra la volatilidad de Washington y la expansión de Pekín.

El Rafale: Un activo de soberanía financiera

El pilar sobre el que descansa esta nueva arquitectura es el ya bautizado en los parqués financieros como “el contrato del siglo”. El impulso en la adquisición de 114 cazas Rafale adicionales por parte de la Fuerza Aérea India —una operación que analistas valoran en torno a los 39.000 millones de dólares— trasciende la mera compra de hardware militar. Representa la mayor exportación en la historia de la industria aeroespacial francesa y un movimiento maestro de reequilibrio para la balanza de pagos de india.

La genialidad de la operación reside en su ejecución bajo la doctrina 'Made in India'. Al acordar que solo 18 unidades lleguen ensambladas desde las instalaciones de Dassault Aviation, mientras las 96 restantes se fabrican en suelo indio, Nueva Delhi transforma un gasto de defensa masivo en una inversión de capital productivo. Con un objetivo de contenido local del 50% y la cofabricación de motores, India no solo moderniza su arsenal frente a la amenaza persistente en el Himalaya; reduce drásticamente su exposición a la logística de Moscú —que aún provee el 60% de sus sistemas— en un momento donde la fiabilidad rusa es una incógnita.

La geopolítica de la Tercera vía

Este acercamiento ocurre en un vacío de poder que Francia ha sabido leer. Mientras Donald Trump intenta condicionar el acceso de India a los mercados estadounidenses a través de presiones arancelarias y la exigencia de romper con el crudo ruso, Macron ofrece una alternativa de autonomía estratégica. No impone sanciones morales ni peajes ideológicos; ofrece integración industrial.

La inauguración de la línea de ensamblaje de los helicópteros H125 de Airbus en la planta de Tata Advanced Systems es la prueba fehaciente de este pragmatismo. Al fabricar en Karnataka el único aparato capaz de operar en las cotas extremas del Everest, Airbus no solo vende una plataforma, se incrusta en la infraestructura crítica de seguridad nacional de la India.

Es una diplomacia de "puertos y fábricas" que busca contrarrestar la influencia china en el Océano Índico sin los condicionantes que suelen acompañar a los acuerdos con Washington.

La frontera de la innovación: El capital intangible

La agenda de esta cumbre ha demostrado que el acero de los misiles es solo la superficie de una integración mucho más profunda que se desplaza hacia la economía del conocimiento y los activos intangibles. Ambos mandatarios han dado luz verde a un ambicioso Año de la Innovación que se traduce en una red de cooperación donde la inteligencia artificial aplicada a la salud se convierte en el motor de un nuevo ecosistema de startups binacionales. Asimismo, la renovación del acuerdo marco de defensa por una década garantiza una predictibilidad regulatoria que los mercados celebran.

Esta convergencia tecnológica se extiende a la fabricación local de misiles de precisión Hammer mediante la unión de fuerzas entre Bharat Electronics y Safran, lo que asegura a Nueva Delhi una cadena de suministro blindada ante crisis externas, al tiempo que el relanzamiento de la cooperación en alta velocidad ferroviaria posiciona a las empresas francesas en la carrera por vertebrar el transporte de la nación más poblada del mundo, bajo un marco de sostenibilidad y eficiencia energética.

El silencio de los realistas

En el plano de la gran estrategia, la sintonía entre los mandatarios se nutrió de una retórica cargada de simbolismo histórico, invocando la valentía de los soldados indios en Europa y la lucha por la independencia. Sin embargo, lo más relevante fue lo que quedó en el aire, con el silencio elocuente sobre Rusia. Macron ha entendido que, para ser el socio preferente de la India, debe respetar su política de "alineamiento múltiple". India no será un peón de la OTAN, y Francia, a cambio de su tecnología, obtiene un aliado de peso en el Indo-Pacífico que no depende exclusivamente de la órbita anglosajona.

En conclusión, este eje se erige como el modelo de multilateralismo reformado que Modi reclama. En un mundo de bloques enfrentados, la alianza trata de demostrar que el pragmatismo económico y el respeto a la soberanía son los únicos cimientos capaces de sostener una relación duradera.