Gil Arias: «Si no se interviene en Libia, la tragedia del Mediterráneo no cesará»

Director Ejecutivo de Frontex

Desde que fue creada en 2005, Frontex ha sido el objeto de numerosas críticas por la gestión de las fronteras europeas. Tras la muerte de más de mil inmigrantes en el Mediterráneo en tan sólo una semana, éstas se han hecho más incisivas en busca de una solución para esta tragedia. Gil Arias, director ejecutivo adjunto de Frontex, recibe a LA RAZÓN en su visita a Madrid, donde participó ayer en un coloquio promovido por la Fundación Ciudadanía y Valores, para defender la posición de la agencia a la que representa. «Vivimos las críticas con impotencia por no saber comunicar mejor cuáles son nuestras obligaciones», asegura para después aclarar que sus labores no van más allá de la vigilancia de las fronteras y que sustituir la actual operación «Tritón» por la «Mare Nostrum» no solucionaría el drama. Su propuesta consiste en la intervención internacional en los países de origen.

–¿Por qué no se aumentan las competencias de Frontex para que su objetivo no sólo sea la vigilancia sino también el rescate?

–Frontex tiene el mandato de control fronterizo no de salvamento. No obstante, en la operación «Tritón» y en todas las demás, se llevan a cabo tareas de rescate de inmigrantes, salvar vidas es una prioridad. De hecho, «Tritón», que comenzó el 1 de noviembre del año pasado hasta el 15 de abril de este año, ha rescatado a 9.600 personas, es decir, un tercio de todas las rescatadas en el Mediterráneo. En el primer trimestre de este año han llegado 30.000 personas a las costas italianas sin contar las 10.000 de las dos semanas anteriores, de las cuales 28.000 fueron rescatadas en operaciones de salvamento y de ellas, más de 9.600 fueron coordinadas por medios de la agencia.

–«Tritón» ha salvado 9.600 vidas, pero «Mare Nostrum» rescató a 155.000 en un año. ¿Se equivoca la UE con el enfoque de esta crisis?

–La única diferencia entre «Tritón» y «Mare Nostrum» es que esta segunda era una operación nacional y la de Frontex es europea y civil. «Mare Nostrum» sólo tenía como objetivo el salvamento. «Tritón» no tiene competencia exclusiva de salvamento, pero lo lleva a cabo porque es obligación del derecho internacional. Para que «Tritón» tuviera el objetivo de «Mare Nostrum» habría que cambiar el mandato de la agencia y atribuirle los recursos de salvamento.

–¿No basta con triplicar el presupuesto de «Tritón», como se aprobó en el borrador del Consejo Europeo de la semana pasada? ¿A qué se destinará entonces ese dinero?

–Habría que cambiar el reglamento por el que se rige la agencia. Sin embargo, triplicar el presupuesto lo que hace es multiplicar los medios para rescatar vidas, porque esa es la idea que subyace cuando se decide aumentar el presupuesto. No se hace para reforzar la frontera sino las capacidades de «Tritón» para el rescate.

–También se acordó en el Consejo cercar a las mafias y destruir sus barcos en el Mediterráneo. ¿Esta medida no supone desviar el problema hacia otras zonas?

–Atacar las mafias es algo necesario, pero no es suficiente. El problema seguirá existiendo en la medida en que hay situaciones de inestabilidad en los países de origen: guerra en Siria, inestabilidad en Irak, en Somalia en Eritrea y en Mali, así como un caos absoluto en Libia, que es el campo de operaciones donde las mafias actúan con absoluta libertad. El principal problema radica en la situación en la que se encuentran esos países, los de origen y los de tránsito. Europa aplica medidas que se pueden implementar en el Mediterráneo y en la UE. Sí sería deseable reforzar la actuación internacional en esos países, es decir, combatir la raíz del problema, que son las guerras, las persecuciones políticas y religiosas y el caos.

–¿Qué grado de cooperación existe con los países emisores de migrantes hacia Europa?

–Si por autoridades fronterizas se entiende Frontex, con los países de origen y de tránsito no existe ningún acuerdo y es muy difícil que esos acuerdos puedan llevarse acabo en el futuro próximo por razones evidentes. Desconozco si a nivel bilateral algún país tiene acuerdos con ellos. Son necesarios, si no acuerdos bilaterales de cooperación sí actuaciones o ayuda de la UE y la comunidad internacional para solucionar los problemas en aquellos países. El problema de la inmigración no se resolverá con las medidas adoptadas en el Consejo.

–¿Puede servir España de ejemplo a Europa por su plan de contención de inmigrantes?

–España llegó a acuerdos bilaterales con Marruecos, Senegal y Mauritania, lo que ha hecho que la situación de llegada de cayucos se haya cerrado, pero llegar a acuerdos así con Libia no parece factible. Con Túnez los hay, y con Egipto se podría trabajar más. Libia es el principal problema porque es desde donde salen la mayoría de los inmigrantes.

–De los 114.000.000 euros que tiene Frontex de presupuesto para este año, ¿qué parte se dedica a misiones de control en el Mediterráneo?

–Las actividades operativas llevan el 70 % del presupuesto.

–¿Qué opina sobre el sistema de cuotas planteado por la UE para acoger a los inmigrantes?

–Las cuotas son un sistema para los que llegan en necesidad de protección internacional, no se aplicaría a los inmigrantes que no tienen derecho a permanecer en la UE.

–¿Por qué Frontex no pide más competencias a la UE para atajar esta crisis?

– «Tritón» , pero no ha sido suficiente para atajar el flujo de inmigrantes. No pienso que nadie crea que es 100 % factible evitar tragedias en el Mediterráneo por más que se incrementen los medios de «Tritón». El Mediterráneo tiene dos millones y medio de kilómetros cuadrados. Es impensable mantener todo este área bajo control, ni siquiera aquellas rutas o zonas donde transitan las barcas con los inmigrantes. No es problema de enfoque ni presupuesto. La raíz del problema está en Siria, Irak, Afganistán y Mali, Libia, y ahí Frontex no interviene, ni la UE tampoco lo está haciendo. El control fronterizo en ningún caso es la solución a la inmigración regular, es algo mucho más complejo.