Giorgio Napolitano dice que el fin de su mandato como presidente de Italia es «inminente»

Giorgio Napolitano, presidente de la República de Italia.
Giorgio Napolitano, presidente de la República de Italia.

El presidente de la República de Italia, Giorgio Napolitano, anunció hoy el "inminente"fin de su segundo mandato, que aceptó el pasado año a pesar de sus reticencias iniciales.

Lo hizo durante un encuentro con el personal diplomático acreditado en el país, ante quienes hizo algunas "consideraciones"de cara al término del año en curso y a la "inminente conclusión"de su mandato.

Según los medios de comunicación italianos, Napolitano, de 89 años, podría renunciar al final de este año, cuando concluya la presidencia italiana del Consejo de la Unión Europea.

Fue elegido para ocupar el más alto cargo del Estado italiano en 2006 y, en los últimos tiempos, ha ejercido de árbitro en la inestable escena política del país.

Tal es así que ha sido el encargado de nombrar sus tres últimos Gobiernos sin que estos emanaran directamente de las urnas: el de Mario Monti, tras la dimisión de Silvio Berlusconi; la coalición de Enrico Letta y el actual, dirigido por Matteo Renzi.

Napolitano explicó que la designación de Renzi, el pasado febrero, fue una "operación difícil"ya que "no había alternativas"para quienes "creen en el potencial"de Italia.

Además ensalzó el programa reformista del exalcalde de Florencia y lo calificó de "valiente esfuerzo"dirigido a "eliminar algunos nudos y corregir viejos males que han frenado el desarrollo del país".

Sobre la posible renuncia de Napolitano se pronunció hoy Renzi, quien dijo en Bruselas a los medios italianos que "no habrá problemas con la elección del jefe del Estado".

Lo hizo en respuesta a quienes advierten de que Italia podría padecer una situación similar a la que atraviesa Grecia, donde, de no salir adelante la elección del presidente en Parlamento, podrían convocarse elecciones generales.

"La comparación (de Grecia) con Italia no es apropiada. Cuando llegue el momento de afrontar la sustitución del jefe del Estado, Italia no tendrá problemas. Estoy absolutamente convencido de que conseguirá hacer lo que debe en el plazo establecido", dijo.