Política

Italia da luz verde a los Presupuestos avalados por la UE

La oposición critica la falta de debate parlamentario sobre una ley impuesta desde Bruselas

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ayer, durante la votación en la Cámara de Diputados de los Presupuestos para 2019
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ayer, durante la votación en la Cámara de Diputados de los Presupuestos para 2019

La oposición critica la falta de debate parlamentario sobre una ley impuesta desde Bruselas.

«In extremis», un día antes de acabar el año, el Gobierno populista italiano aprobó sus primeros Presupuestos. Por 327 votos a favor, 228 en contra y una abstención, la Cámara de Diputados dio luz verde ayer al proyecto de cuentas públicas para 2019 avalado por la Comisión Europea. Por el mismo Roma se compromete a cerrar el próximo ejercicio con un déficit público del 2,04%, frente al 2,4% inicialmente propuesto, que había despertado la alarma en Bruselas y entre los socios europeos, que temían los efectos de la inestabilidad financiera en la tercera economía de la eurozona, que arrastra una deuda del 131% del PIB.

Finalmente, el texto, que ya había logrado el plácet del Senado el 23 de diciembre, contó con el único apoyo de los diputados de la Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas (M5E). La oposición en bloque votó en contra tras criticar la falta de tiempo para debatir y poder introducir enmiendas a los Presupuesto que, en su opinión, han sido impuestos por Bruselas. Y es que el Ejecutivo de Giuseppe Conte se sometió a una moción de confianza para propiciar la aprobación exprés de la ley en el Parlamento. De no lograrlo antes del 1 de enero, Roma se habría visto obligada a prorrogar los actuales Presupuestos generales.

«Este presupuesto respeta, una vez más, la voluntad de los tecnócratas de Bruselas. Con un educadísimo déficit del 2% que ha generado al Gobierno los cumplidos y el voto de un tipo llamado Mario Monti [ex primer ministro tecnócrata]», señalaba en tono irónico Giorgia Meloni, líder del partido ultraderechista Hermanos de Italia, que acudió a las elecciones de marzo en coalición con Forza Italia y la Liga. Conte negó la mayor y aseguró el viernes antes los diputados que «no es verdad que el presupuesto hay sido escrito en Bruselas, ha sido escrito en Roma».

A cinco meses de las elecciones europeas, la Comisión tuvo que andarse con pies de plomo para mostrarse firme con Italia para que cumpliera los compromisos del Pacto de Estabilidad sin dar más gasolina a los partidos populistas y antieuropeos. Todo empezó en octubre, cuando el Ejecutivo comunitario rechazó las cuentas públicas transalpinas para el nuevo año y amenazó con abrir un expediente contra Italia por déficit excesivo. Tras semanas de cruces de declaraciones, finalmente Conte negoció un compromiso con Bruselas para garantizar la reducción del déficit sin incumplir las promesas electorales del Gobierno, empeñado en mostrar a la opinión pública un perfil propio en sus primeras cuentas públicas desde que llegó al poder en junio.

Bautizado como los «presupuestos del cambio», la coalición entre «grillinos» y liguistas impulsa una cuentas expansivas que rebajan impuestos y aumentan las inversiones públicas, especialmente en infraestructuras. «Estamos desbaratando décadas de privilegios y no cederemos a las extorsiones. Seguiremos con la cabeza alta y la valentía y ambición de siempre para mejorar Italia. Siempre de la parte del pueblo», sostiene en un tono triunfalista el M5E en su blog oficial.