Kuczynski frena al fujimorismo

El candidato de centro derecha da la sorpresa y aventaja por la mínima a la hija del ex dictador peruano a la espera del voto emigrante

El candidato de centro derecha da la sorpresa y aventaja por la mínima a la hija del ex dictador peruano a la espera del voto emigrante

En la elección más ajustada de la historia republicana peruana, el economista y ex ministro Pedro Pablo Kuczynski habría sido elegido para asumir la presidencia de la República a partir del 28 de julio. Con el 94% de votos escrutados, el candidato de Peruanos por el Kambio (PPK) obtuvo el 50,28%, frente al 49,72 de su rival, Keiko Fujimori.

La estrecha diferencia entre los candidatos que competían en la segunda vuelta presidencial se había hecho ya evidente en los sondeos a pie de urna emitidos el domingo tras cerrarse los colegios electorales. La empresa de análisis electorales Ipsos Perú señalaba que Kuczynski se había impuesto con el 50,4% de los votos válidos ante el 49,6% de la hija del ex presidente Alberto Fujimori, quien cumpla una condena de 25 años por crímenes de corrupción y lesa humanidad.

Aun así, la mitad de Perú celebró una inminente derrota del fujimorismo, que hasta una semana antes estaba por encima de la otra opción con más de seis puntos porcentuales en la intención de voto. Las cifras –a falta de escrutar el 6% de votos restantes–, confirman la tendencia de los últimos días: las grandes manifestaciones contra un posible retorno del fujimorismo al poder y el apoyo de distintos líderes políticos a la candidatura de Kuczyinski han permitido dar la vuelta a la tortilla.

Si se tiene en cuenta la radiografía del voto, queda claro que tanto el fujimorismo como el antifujimorismo siguen siendo dos movimientos muy fuertes en Perú. De confirmarse la victoria del ex ministro de Alejando Toledo, Fujimori, de 41 años, sufrirá una amarga segunda derrota en su intento de lograr la Presidencia de Perú. La hija mayor de Fujimori perdió en las elecciones de 2011 frente al actual presidente, Ollanta Humala. Han sido los resultados más reñidos y de hecho, hasta que no se cuente el último voto, no se sabrá con seguridad quién será el próximo presidente peruano. Optimistas, el domingo los simpatizantes de los dos candidatos se habían acercado a los cuarteles de campaña de cada uno de ellos para esperar la buena noticia tras el cierre de las urnas. Durante la tarde, tanto Keiko como Kuczynski habían tenido apariciones públicas esporádicas, pero era al segundo de ellos, el economista, el que había mostrado un mayor entusiasmo con los resultados.

Tras el primer pronunciamiento oficial, ambos dieron improvisados mítines en sus respectivos cuarteles generales. Pedro Pablo Kuczynski, cauto pese a las cifras a favor, pidió a sus seguidores esperar los resultados finales. Con la voz afónica, el tecnócrata de 77 años afirmó que quiere «un país democrático y dialogante». «A pesar de lo que nos dicen, por ser conciliadores vamos a gobernar Perú hacia un horizonte brillante y mejor», dijo y anunció que en su Gobierno van a conversar con todos los partidos y fuerzas políticas del país, «porque ha llegado el momento de dejar los enfrentamientos».

La posición adoptada por el ex ministro y virtual presidente electo peruano es estratégicamente lógica. El nuevo Parlamento tendrá una mayoría calificada fujimorista (73 legisladores), por lo que la aprobación de importantes reformas en un supuesto Gobierno de PPK dependerá de las alianza que pueda lograr.

Carlos Bruce, uno de los parlamentarios electos por PPK y portavoz de Kuczynski afirmó, incluso, que no descartan incluir en un futuro Gabinete a personalidades cercanas al fujimorismo. Sólo la izquierdista Verónica Mendoza ha adelantado que su agrupación se mantendrá en una oposición vigilante al nuevo Gobierno. De acuerdo a analistas peruanos, la posición de Mendoza se ha visto fortalecida tras el triunfo de Kuczynski, pues le dio su respaldo y llamó a votar por él pese a las diferencias ideológicas y con el único objetivo de evitar el retorno del fujimorismo, una de las páginas más oscuras de la historia política peruana.

El perfil / Pedro P. Kuczynski

Un tecnócrata neoliberal y conciliador

El presidente electo tiene una larga carrera como gestor público en varios ministerios desde los años sesenta, y también como econonista, banquero y empresario en la industria de la minería y de la energía. Ha trabajado para el Banco Mundial y en 2004 fue el primer ministro del presidente Alejandro Toledo. Sus defensores le sitúan como un político dialogante y preocupado por el desarrollo social del país. Sus detractores le dibujan como el candidato de los ricos.