La amenaza de Corea del Norte

El diplomático chino pide unidad para reducir la inestabilidad provocada por el régimen de Kim Jong Un y salir del «círculo vicioso» de pruebas de misiles y sanciones económicas.

La Razón
La RazónLa Razón

El diplomático chino pide unidad para reducir la inestabilidad provocada por el régimen de Kim Jong Un y salir del «círculo vicioso» de pruebas de misiles y sanciones económicas.

Tras su intervención, el embajador chino, Lyu Fan, respondió a las preguntas de tres periodistas para analizar la actualidad internacional en la que el gigante asiático juega un papel clave. El director general de informativos de Antena 3, Santiago González, el jefe de Economía de Onda Cero, Ignacio Rodríguez Burgos, y la jefa de la sección de Internacional de LA RAZÓN, Rocío Colomer, abordaron el papel de Pekín tras la retirada de Estados Unidos del Tratado Comercial TPP, la relación entre Donald Trump y Xi Jinping y la gestión de la amenaza del régimen norcoreano de Kim Jong Un a la paz mundial.

–S. González: España ha sido un amigo preferente para China en la UE. Incluso en los años más duros, hubo una importante compra de deuda por parte de Pekín. ¿Sigue siendo España un país apetecible para China?

–España siempre ha sido un país muy atractivo para los inversores chinos ya que presenta condiciones favorables. Incluso en los últimos años se ha invertido más que en periodos anteriores. Sólo el año pasado se destinaron 1.400 millones de euros, el doble de las inversiones conjuntas de los últimos años. Es un socio de confianza y veo una perspectiva muy brillante para aumentar esta tendencia.

–S. González: ¿Cómo han cambiado las relaciones entre Pekín y Washington tras la llegada de Trump a la Casa Blanca?

–Se han producido varios contactos. El presidente Xi Jinping visitó Washington y mantuvo una conversación con Trump en su casa de Mar-a-Lago, así como otras posteriores por teléfono en las que han tratado muchos asuntos internacionales, como Corea del Norte y también hablaron de las relaciones bilaterales. En campaña, Trump dijo muchas cosas, pero creo que China y EE UU somos países grandes, la primera y segunda economía del mundo, y debemos afrontar juntos los problemas internacionales. Debemos contribuir a la paz y a la estabilidad mundial. Todo el mundo está preocupado por la guerra comercial entre ambos países, pero esta guerra no va a suceder porque el resultado no sería bueno. Entre ambos existe un intercambio muy estrecho que no puede borrarse con unas simples palabras. La relación continuará.

–I. Rodríguez: ¿Qué se debe hacer para rebajar la tensión con Corea del Norte ?

-China siempre ha procurado una desnuclearización en la península de Corea para conseguir la paz y la estabilidad. Nuestro esfuerzo va en esta línea. Por iniciativa nuestra, en el año 2000 se creó el sistema de diálogo entre el norte y el sur, pero lamentablemente fue suspendido. Ahora nos encontramos en un círculo vicioso con Corea del Norte. Pyongyang realiza pruebas y como consecuencia se establecen sanciones y EE UU envía flotas y realiza maniobras militares en las costas coreanas... Este círculo vicioso hay que romperlo. Trump y Xi hablaron sobre esta situación y parece que están llegando a un consenso para resolver el problema juntos. China ha realizado una propuesta a través de dos vías. Una, que Corea del Norte cese sus pruebas nucleares, y la segunda, que se establezca una fórmula para buscar la paz en la península. Está claro que Pyonyang es una amenaza para la región y para el mundo, pero también hay que pensar cuál es la amenaza para Corea del Norte, la cual está relacionada con la existencia en sí del régimen.

–I. Rodríguez: China está redefiniendo su papel en el mundo. ¿Qué lugar ocupa la UE en este contexto?

–Europa es el mayor socio comercial para China. En los últimos dos años en Europa han sucedido muchos acontecimientos como el Brexit o las elecciones de Francia y Países Bajos... Tras los resultados de Francia parece que se ha respirado, pero la salida de Reino Unido de la UE es un momento crucial para la Unión, para que se replantee hacia dónde quiere ir y cómo funciona. Nosotros apoyamos la integración europea y China quiere mantener las buenas relaciones con la UE y cada uno de sus miembros.

–R. Colomer: ¿Es posible sentar al régimen de Kim Jong Un en una mesa de negociaciones?

–Queremos ver si es posible esa posibilidad en un momento en el que las políticas exteriores tanto de Estados Unidos como de Corea del Norte están escalando. Sin embargo, sí vemos comportamientos positivos y disposición de Pyongyang para dialogar con el exterior. En la última asamblea de Corea del Norte se ha restablecido la Comisión de relaciones exteriores y esto supone un signo de que quieren conversar con el exterior. Primero habrá que crear las condiciones para que este diálogo pueda realizarse. Creo que con buques de guerra y cañones no será posible restaurar esas relaciones.

–R. Colomer: ¿Está China preparada para ocupar el hueco que ha dejado EE UU tras la salida del Tratado Comercial TPP?

–China no quiere liderar a nadie ni llenar el hueco que dejan otros. China quiere hacer bien las cosas y en primer lugar las que benefician a su población. Es primordial para nosotros mejorar la vida de nuestros ciudadanos. Al mismo tiempo, debido a la globalización, Pekín ha establecido relaciones más estrechas con países vecinos y otros continentes y quiere abrir sus puertas y buscar un beneficio no sólo para China sino para otros países. Ejemplo de esto es la propuesta que realizamos en 2013 para la integración de los países regionales en la ruta marítima de la seda o la creación del banco asiático donde hay países de todo el mundo. Nuestro objetivo es construir un destino próspero y conjunto para la humanidad.