La Unión Europea amenaza con armar a los rebeldes

García-Margallo ayer en la reunión del Consejo
García-Margallo ayer en la reunión del Consejo

BRUSELAS- La crisis en Siria se recrudece y los países europeos están dispuestos a presionar al régimen de Bachar al Asad con la conferencia de paz de Ginebra como telón de fondo. Ayer se alcanzó un acuerdo intergubernamental en el que se muestra la disposición a armar a los rebeldes caso por caso y con una serie de cláusulas de salvaguarda. Es la opción que tradicionalmente ha sido defendida por España. Los Veintisiete no emprenderán ninguna medida hasta la celebración de esta conferencia internacional, auspiciada por EE UU y Rusia, pero ya han puesto las cartas sobre la mesa.

Teniendo en cuenta que la celebración de esta conferencia está sumida en la incertidumbre, la UE volverá a reunirse para tomar una decisión sobre el armamento a los rebeldes con fecha límite del 1 de agosto. Este acuerdo intergubernamental obliga a que ningún Estado de manera unilateral decida entregar armas a los rebeldes sin que se haya producido este debate en el seno de la Unión. Si no hay acuerdo en este plazo, se abriría la puerta a que de manera unilateral cada país europeo decidiera qué hacer. Reino Unido y Francia han llevado la batuta en estas negociaciones y han presionado para que se pueda armar a los opositores del régimen. Una de las principales incógnitas de cara a la conferencia de Ginebra es la postura que puede tomar Moscú, que ha seguido suministrando armas a Damasco a pesar de las críticas. «Lo que proponemos es que la decisión sea un elemento de presión para la negociación, y por tanto dar una oportunidad al diálogo», indicó el jefe de la diplomacia española, José Manuel García-Margallo, a su entrada a la reunión. Según el ministro, España quiere que se mantenga el régimen de sanciones vigente sobre Siria, pero con modificaciones para permitir la entrega a la oposición de «material defensivo para proteger a la sociedad civil». Ese suministro de armas se debería hacer, según García-Margallo, «caso por caso, para evitar que caigan en malas manos». El titular de Exteriores británico, William Hague, puso de relieve la importancia de que la UE muestre que está dispuesta a levantar el embargo de armas y presionar a Asad para que negocie seriamente. La misma postura fue defendida por París. «Queremos que los que resisten puedan disponer de medios armados para aguantar los ataques del régimen sirio», aseguró el ministro galo de Exteriores, Lauren Fabius. En el otro lado, Austria ha sido el país que ha liderado la oposición del grupo de países contrarios a armar a los rebeldes. Viena mantiene cascos azules en los altos del Golán para supervisar el alto el fuego entre Israel y Siria desde 1974 y teme represalias por parte de Damasco.