Los argelinos mantienen el pulso contra Buterflika

Los universitarios salieron ayer a las calles a protestar pese a una fuerte presencia policial en la capital, Argel
Los universitarios salieron ayer a las calles a protestar pese a una fuerte presencia policial en la capital, Argel

Despejando cualquier tipo de duda sobre su vitalidad, centenares de argelinos volvieron a movilizarse durante todo el día de ayer por distintas ciudades del país en un claro signo de que su pulso con el régimen del país no afloja y que sus anhelos de cambio son sólidos. Las manifestaciones, lideradas de nuevo por el movimiento estudiantil en una jornada que ya se preveía menos concurrida que la precedente, se produjeron después de que el presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, anunciase el domingo a través de una carta que mantenía su candidatura en los comicios presidenciales convocados para el próximo 18 de abril. Su oferta de organizar una conferencia nacional, celebrar elecciones anticipadas sin su participación y reformar la Constitución en el caso de ser reelegido en el cargo, que ocupa desde 1999, parecían haber servido de poco para calmar los ánimos. «La gente de Argelia salió a la calle para protestar con un objetivo, y es que no queremos un quinto mandato [de Buteflika] y queremos que el sistema cambie», observa a LA RAZÓN Lotfi, un joven argelino activo en las protestas. «Están desafiando a la gente manteniendo la participación de Buteflika en las elecciones», continúa.

Aunque la carta de Buteflika supuso un cambio de tono respecto al silencio mantenido hasta la fecha y la arrogancia exhibida en su mensaje difundido a mediados de febrero en el que anunció su intención de concurrir a los comicios, la confianza en él parece rota. Además, su oferta de cambiar el sistema ha sido criticada por falta de claridad, sobre todo porque no especifica cuándo se celebrarían las hipotéticas elecciones anticipadas, lo que abre el abanico de posibilidades a casi todo un lustro más con Buteflika al frente del país.

Asimismo, el hecho de que el «rais» no explicara en su misiva por qué quiere optar a un quinto mandato, en especial teniendo en cuenta su crítico estado de salud, levantó rápidamente sospechas. Para muchos, se trata de un movimiento de la élite del país, formada por miembros del Frente de Liberación Nacional (FLN) como Buteflika, el Ejército y grandes empresarios, de ganar tiempo para buscar una alternativa que les complazca a todos.

«Las promesas son de la misma naturaleza que las lanzadas desde 2011 [en la Primavera Árabe] y pueden verse como una forma de compromiso por parte del régimen al afirmar que Buteflika no se presentará a las elecciones anticipadas cuando, en realidad, buscan tiempo extra para encontrar un sucesor», interpreta en declaraciones a este medio Yasmina Allouche, periodista argelina e investigadora en el centro de TRT World.

Desde que Buteflika sufrió un derrame cerebral en 2013 solo ha aparecido en público en contadas ocasiones, sin dar discursos y en un estado de salud claramente degradado. Por este motivo, muchos argelinos no lo ven capacitado para asumir las responsabilidades de su cargo. El «rais» se encuentra desde hace más de una semana ingresado en un hospital de Suiza. Por su parte, los líderes de la oposición que optaron por boicotear los comicios a última hora lanzaron duras críticas contra la lista de concesiones del presidente en un intento de conectar con el descontento popular. El malestar ha alcanzado al propio partido gubernamental, donde ayer se registraron dimisiones en el seno del comité del FLN.