Internacional

Lenín Moreno decreta el toque de queda en Quito

La Policía y el movimiento indígena volvieron a enfrentarse este sábado en Quito desde primera hora de la mañana, lo que dejó nuevos heridos y el centro de la ciudad bloqueado.

Decenas de manifestantes tomaron por la fuerza la sede de la Contraloría General del Estado, donde provocaron un incendio. Los indígenas aceptan la oferta de diálogo del presidente

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Ante la gravedad de los disturbios vividos este sábado, el presidente Lenín Moreno ha decretado el “estado de queda” y “militarización” en el distrito metropolitano de Quito para ayudar a las fuerzas de seguridad a sofocar las protestas de este sábado. “He dispuesto el toque de queda y la militarización del Distrito Metropolitano Quito y valles. Empezará a regir a las 15:00 (20.00 GMT). Esto facilitará la actuación de la fuerza pública frente a los intolerables desmanes de violencia”, dijo el presidente en un mensaje por redes sociales.

La decisión fue tomada después de que decenas de manifestantes tomaran por la fuerza la sede de la Contraloría General del Estado de Ecuador en Quito, donde provocaron un incendio en el edificio y destrozos en mobiliario y documentos, según informaron medios locales y testigos.

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En imágenes difundidas en redes sociales se aprecian llamas y un intenso humo que emana desde los primeros pisos del edificio, que se encuentra cerca de la Asamblea Nacional (Parlamento), a donde las manifestantes ya ingresaron el martes e intentaron volver a hacerlo el viernes.

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Antes de advertirse el incendio, la ministra de Gobierno (Interior), María Paula Romo, precisó que se habían detenido a más de treinta personas que se habían apostado en la terraza del edificio de la Contraloría. La Policía “ha detenido 30 personas que se habían apostado en la terraza de la Contraloría. Se revisa el resto del edificio”, informó Romo en su cuenta de Twitter, en la que colgó también un vídeo sobre el ataque a una oficina. “Esto mostraban las cámaras de uno de los pisos antes de que las destruyan”, añadió Romo.

Según testigos, el edificio fue asaltado antes del mediodía por encapuchados que arrojaron sillas y documentos desde las oficinas de la Contraloría para ser quemados posteriormente. Los vídeos de esas acciones fueron difundidos en redes sociales, en el contexto de intensos disturbios que registra la capital. Otros clips muestran la fachada del inmueble rodeado por una densa nube de humo, lo que podría indicar que los asaltantes habrían intentado quemar el edificio.

Los radicales también atacaron el canal de televisión Teleamazonas y la sede de «El Comercio», el principal del país. Unos incidentes que complican aún más el conflicto con los indígenas, que han tomado el relevo de las marchas, pero desmarcados de la violencia. Precisamente, los actos vandálicos se producen apenas horas después de que Moreno ofreciera por primera vez sentarse a dialogar con los líderes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Los líderes indígenas lo aceptaron, aunque inicialmente se negaron en rotundo a dialogar con Moreno hasta que no diese un paso atrás y derogase el decreto 883, por el que el Gobierno eliminó los subsidios al petróleo. Este ha provocado un drástico aumento del precio del combustible, y en consecuencia, de toda la economía; también exigieron la destitución de la ministra del Interior, María Paula Romo, y del ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín. Han decidido abrirse a la opción de negociar tras diez días de disturbios callejeros.

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Este sábado los disturbios se concentraron en torno al parque “El Arbolito”, donde estaba prevista una asamblea indígena para debatir el ofrecimiento de diálogo del Gobierno de Lenín Moreno. Miles de miembros del Conaie -que tienen a 10.000 de los suyos movilizados en la capital- tomaron el parque y levantaron barricadas para enfrentar las arremetidas de la Policía.

La contienda de hoy ha dejado nuevos heridos, que se suman a los más de 850 que contabiliza la Defensoría del Pueblo desde que comenzaron las protestas contra la eliminación del subsidio petrolero, el pasado 3 de octubre. Además de los heridos, diez personas han perdido la vida en los disturbios y más de mil han sido detenidas. Además, los indígenas lograron mantener el bloqueo de varios puntos del país, entre ellos los accesos al centro de Quito, dificultando el abastecimiento de los mercados.

El ex presidente ecuatoriano Rafael Correa -que hoy se refugia en Bruselas porque tiene causas pendientes con la Justicia ecuatoriana- ha aprovechado la situación para golpear al Gobierno desde las redes sociales, calificando a su antiguo delfín, Lenín Moreno, de “traidor”. A su vez, también instó a las Fuerzas Armadas a rebelarse contra el Ejecutivo y acogerse a la “objeción de conciencia”. Los líderes del Conaie, por su parte, han rechazado la intervención del ex presidente por su “oportunismo descarado”, y recordaron que durante su mandato las fuerzas del orden tampoco dudaron en matar a los suyos.