«Los Republicanos», la nueva marca electoral de Sarkozy

Como ya ocurrió en 2011, la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, fue incluida en la lista de las cien personas más influyentes que elabora cada año la revista «Time». El economista francés  Thomas Piketti también fue incluido.
Como ya ocurrió en 2011, la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, fue incluida en la lista de las cien personas más influyentes que elabora cada año la revista «Time». El economista francés Thomas Piketti también fue incluido.

El ex presidente pretende aglutinar a la derecha gala para volver al Elíseo en 2017.

Fiel a su hoja de ruta para reconquistar el poder en 2017, el ex presidente Nicolas Sarkozy se dispone a reunificar al centro derecha francés bajo una nueva marca electoral que sustituya a la actual Unión por un Movimiento Popular (UMP), salpicada desde su derrota de 2012 por numerosos escándalos de financiación ilegal y guerras internas fratricidas. «Los Republicanos» será el nombre que «Sarko» presente a la votación de los militantes en el congreso del 30 de mayo, adelantó ayer el diario «Le Figaro».

Brice Hortefeux, un fiel colaborador del líder de la UMP, considera que el nuevo partido sería «el símbolo de un combate que debe unir a todos los franceses contra las formas de comunitarismo y contra los comerciantes de ilusiones». Otro destacado sarkozysta recuerda a «Le Parisien» que «la palabra ‘‘república’’ permite hablar un idioma común» y revela que la empresa de publicidad Aubert Storch registró tres versiones de logotipos en octubre. Otro de los motivos para deshacerse de las siglas UMP, creadas en 2002 para la reelección de Jacques Chirac, es arrebatar al ultraderechista Frente Nacional uno de sus argumentos preferidos. Erigida como azote del «establishment» político, Marine Le Pen no se cansa de aludir en sus discursos a la «UMPS», una contracción de las siglas de la conservadora UMP y el Partido Socialista (PS). Sin embargo, en la derecha francesa no todos ven con buenos ojos el término «republicano» por sus connotaciones estadounidenses. Así, el diputado conservador Edouard Philippe, cercano al rival de Sarkozy y ex primer ministro, Alain Juppé, cree que es un concepto «que vale para mucha gente y no define una pertenencia política clara». «¿Los que pertenecen a otros partidos no son republicanos?», se pregunta Philippe, que lamenta que el nombre proporcione al partido «una tonalidad muy estadounidense. Y no siempre me siento cercano a la sensibilidad del Partido Republicano». No en balde fue el ex presidente Chirac quien se enfrentó al republicano George W. Bush por la guerra de Irak en 2003. Sin embargo, las mayores críticas contra las ideas de Sarkozy han venido de la izquierda. «La república es un bien común. No hay que apropiársela», deploró el socialista Christian Paul, que de paso acusó al líder de la UMP de tener «la costumbre de captar herencias» ideológicas ajenas. Ya durante su mandato en el Elíseo (2007-2012), Sarkozy trató de debilitar a sus rivales políticos incorporando al Gobierno a destacados dirigentes de la izquierda. El caso más significativo fue el del fundador de Médicos Sin Fronteras, Barnard Kouchner, que fue nombrado ministro de Exteriores.

Por su parte, en opinión del primer secretario socialista, Jean-Christophe Cambadélis, la nueva denominación demuestra que Sarkozy «siente fascinación» por Bush. Mientras que el PS no ha cambiado de nombre desde su nacimiento en 1905, la derecha francesa los ha hecho en cinco ocasiones desde el final de la II Guerra Mundial. Ha concurrido a las urnas como Agrupación del Pueblo Francés (RPF) en 1947, Unión por una Nueva República (UNR) en 1958, Unión de Demócratas por la República (UDR) en 1967 y Agrupación por la República (RPR) en 1976, hasta desembocar en la actual UMP. Según los analistas, el líder conservador abandonará la dirección de la formación antes del 21 de septiembre de 2016 con el fin de presentarse a las primarias.