Política

Mauricio Macri: «Los Kirchner estuvieron a punto de “chavizar” Argentina»

El presidente argentino, de visita en España desde este martes, asegura en una entrevista que en Venezuela “no se respeta la democracia” ni los derechos humanos

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, se prepara para cruzar el charco y llegar este próximo martes a Madrid. Un viaje que el mismo ha definido “como muy importante” por los lazos históricos y culturales que nos unen.

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El presidente de Argentina, Mauricio Macri, se prepara para cruzar “el charco” y llegar el próximo martes a Madrid. Un viaje que el mismo ha definido “como muy importante” por los lazos históricos y culturales que nos unen. Algo que el anterior gobierno kirchnerista pareció olvidar.

Por eso, después de una década de aislamiento, el mandatario quiere recomponer los lazos con “la madre patria”. Macri se muestra sin tapujos “enamorado” de España y seguidor del Barça, mientras recuerda su gran amistad con el ex alcalde de Madrid, Alberto Ruiz- Gallardón, y tantos modelos que le inspiraron para organizar Buenos Aires cuando era Jefe de la Ciudad.

Ahora dirige Argentina con recetas liberales, transparencia y equidad. Sin embargo después de los gobiernos peronistas de Néstor y Cristina Kirchner el país se encuentra estancado en lo económico, con una alta desocupación, una inflación de las más altas del continente y nuevos casos de corrupción salpicando el ruedo político.

Mauricio Macri pide tiempo para recomponer el “jarrón roto“. Aquí en España buscará el consejo de amigos, el respeto de los líderes y las inversiones de los empresarios. Además entre el actual presidente español Mariano Rajoy y Macri, hay sintonía y se nota.

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Precisamente esta semana de nuevo el presidente venezolano, Nicolás Maduro, volvía a cargar contra el mandatario español después de que este se pronunciara a favor de la liberación del preso político Leopoldo López, condenado a 14 años de cárcel. La ristra de insultos del bolivariano hacia el jefe del Estado español, no se hizo esperar.

En este sentido el presidente argentino fue muy contundente. Durante un encuentro mantenido con la prensa española, entre los que se encontraba LA RAZÓN, en la residencia presidencial de Olivos –Buenos Aires-, consideró que hay que seguir la situación de Venezuela “desde una posición firme” y “sin eufemismos” porque, aseguró, en el país caribeño “no se respeta la democracia” ni los derechos humanos.

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El mandatario mostró su rechazo a la decisión del Tribunal Supremo de Justicia venezolano, que el jueves ratificó la condena al opositor venezolano. “Fue una ‘pseudoCorte’ Suprema la que confirma una condena que no corresponde con Leopoldo López”, aseveró Macri antes de insistir en los “límites” que tiene Argentina, que ejerce la presidencia pro témpore del Mercosur, para influir en los “asuntos internos” de un país.

Macri apuntó que las cosas “están peor” en Venezuela que hace un año e hizo hincapié en que a los argentinos les “toca de cerca”, porque el kirchnerismo, que gobernó durante 12 años antes de su llegada al poder, en diciembre de 2015, estuvo “al borde” de “chavizar” Argentina. “Tuvimos que luchar mucho para evitarlo”, afirmó Macri antes de anunciar que intentará ayudar a que se salde el conflicto político, económico y social en el que, a su juicio, “ha caído Venezuela”.

Para Macri, el principal enemigo es “el populismo”, descrito con una metáfora: “El populismo es como un padre que invita a toda su familia a Europa a hoteles de cinco estrellas y cuando vuelven, el padre liquidó la casa (...). Es “vivir un momento maravilloso para después darte cuenta que quebró el país, y quedó sin reservas y sin infraestructuras”, señala.

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El presidente argentino también se refirió al comienzo del mandato de su colega de Estados Unidos, Donald Trump, e insistió en que “hay que darle tiempo”. Macri conoció a Trump en los años ochenta, tiempos donde habrían jugado juntos al golf por compartir negocios inmobiliarios.

Pese a que el presidente estadounidense ya ha puesto en marcha medidas proteccionistas que afectan a Argentina, como la paralización durante 60 días de la importación de limones procedentes del país austral, Macri expresó su voluntad de continuar la relación de apertura que comenzó con la gestión anterior de Barack Obama. “Hay que lograr puentes con la mayor cantidad de países”, aseveró el presidente quien espera viajar en un futuro a Washington.

Volviendo a su próximo destino, España, dijo: “Ya hay una vía de comunicación con Rajoy, nos conocemos hace años”. Macri viaja acompañado por 200 empresarios que buscan oportunidades en “el viejo mundo”, pero también atraer inversiones. “Estamos emprendiendo un plan de infraestructuras nunca visto en la historia de Argentina, queremos crear un Estado federal y en ese sentido, las empresas españolas tendrán un rol protagónico”.

Interrogado sobre las causas judiciales en las que está implicado, como la que investiga el polémico acuerdo por la deuda que una empresa de su familia tiene desde hace 16 años con el Estado, están basadas en denuncias en las que “no hay nada real”. “Más allá de que hagan denuncias todos los días, en ninguna hay nada real (...). Son cuestiones virtuales, no hay hechos concretos, no hay hechos consumados que acrediten lo que se denuncia”.

Además Mauricio Macri será recibido con todos los honores. Felipe VI ha decidido cambiar el protocolo de bienvenida a los mandatarios extranjeros al comienzo de sus visitas de Estado, que a partir de la próxima semana, con la del presidente argentino, pasará a celebrarse en el Palacio Real con el fin de dotar de más solemnidad al acto. Hasta ahora, el Rey daba el primer saludo a los jefes de Estado en el Palacio de El Pardo, la residencia donde se alojan los invitados durante sus visitas de máximo nivel a España.

Se trata por tanto un viaje oficial, de jornadas agotadoras, intensa agenda y mucho trabajo. Pero en España, Mauricio Macri se sentirá como en casa, “agasajado” a su paso, como merece el vínculo de hermandad existente entres ambos países. Es también por tanto un viaje de placer, para celebrar una nueva era. En América Latina, Argentina es “el espejo” de España y eso nunca hay que olvidarlo, hay que defenderlo, protegerlo.