Oficiales de la Marina estadounidense: “La gente ha visto cosas muy raras en aviones militares”

No habla de vida extraterrestre, pero Ryan Graves, teniente del organismo, sí reportó entre 2014 y 2015 varios incidentes sobre elementos que no emitían humos ni tenían un motor visible

Varios marinos quitando cuñas a un MV-22 Osprey, del escuadrón Medium Tiltrotor 264 de la Marina
Varios marinos quitando cuñas a un MV-22 Osprey, del escuadrón Medium Tiltrotor 264 de la Marina

No habla de vida extraterrestre, pero Ryan Graves, teniente del organismo, sí reportó entre 2014 y 2015 varios incidentes sobre elementos que no emitían humos ni tenían un motor visible

Era mediados de 2014 y Ryan Graves, teniente de la Marina que pilota aviones caza F/A-18 Super Hornet, formaba parte del escuadrón VFA-11 “Red Rippers” en Oceana, la base naval ubicada en Virginia. En un entrenamiento para un despliegue en el golfo pérsico él y Accoin, otro piloto, reportaron haber visto objetos voladores que no supo identificar; otros tres pilotos más del escuadrón ratificaron las declaraciones, aunque prefieren mantener el anonimato. “La gente ha visto cosas muy raras en aviones militares desde hace décadas” -comentó Graves, y continuó- “Estamos haciendo una misión muy compleja de pasar de 9.000 metros a una bajada en picado. Sería muy destacable que hubiese algo allí”, comenta.

En un reportaje elaborado por New York Times la publicación se ha hecho eco de varias declaraciones de trabajadores de la Marina que afirman haber visto objetos voladores que no pudieron identificar. Entre mediados de 2014 y marzo de 2015 los oficiales del cuerpo reportaron a sus superiores que veían objetos sin motor visible ni que emitían gases por el sensor inflarrojo, pero ahí estaban, a más de 9.000 metros de altitud. “Esas cosas estaban ahí arriba todo el día”, contaba Graves al medio, y continuó: “Mantener a flote alguna aeronave requiere de una cantidad importante de energía. Con las velocidades que observamos, doce horas a flote son once horas más de lo que uno esperaría”.

Algunos de los reportes que se observaron fueron hacia finales de 2014, cuando un piloto afirma casi haber chocado con uno de los objetos; y a principios de 2015, cuando la cámara de un avión recogió un objeto pasando cerca de las olas del mar. “Mira cómo vuela”, le dice un integrante a otro.

Sin embargo, ninguno de los entrevistados ni el Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales del Pentágono, organismo que analizó los datos de los radares, los vídeos y los recuentos de los oficiales de alto rango, afirman estar frente a objetos extraterrestres. Ahora bien, la Marina sí que envió nuevos lineamientos sobre cómo reportar lo que está llamando “fenómenos aéres no explicados”. Luis Elizondo, oficial de inteligencia militar que dirigió el programa hasta el año 2017, época en la que renunció al cargo, comentó que estos sucesos son “una serie de incidentes notables”.

En otras declaraciones Leon Golub, del Centro Harvard-Smithsonian para la Astrofísica, explicó que la posibilidad de que los hechos respondan a vida extraterrestre “es tan baja que compite con muchas otras explicaciones mundanas poco probables”. “Hay muchas posibilidades, como fallas en el código o sistemas que muestran las imágenes en los radares, efectos climatológicos, reflejos o desgaste neurológico por datos que hay durante un vuelo de alta velocidad”.