Pastrana: «Los líderes de América Latina han dejado solos a los venezolanos»

Entrevista al ex presidente de Colombia que publica sus memorias

Andrés Pastrana
Andrés Pastrana

Andrés Pastrana, presidente de Colombia entre 1998 y 2002, en una entrevista con LA RAZÓN, asegura que el actual dirigente colombiano ha fracasado por no haber alcanzado un acuerdo con las FARC.

Andrés Pastrana, presidente de Colombia entre 1998 y 2002, impulsó un proceso de negociación con la guerrilla de las FARC que acabó en fracaso. En una entrevista con LA RAZÓN, el dirigente conservador asegura que el actual mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, también ha fracasado porque lleva cuatro años y no ha alcanzado un acuerdo. Pastrana acaba de publicar en España «Memorias olvidadas» (Debate). En el libro relata su secuestro a manos del cártel de Medellín, ofrece nuevos detalles sobre la negociación del Caguán con las FARC, y arroja sal en la herida de las elecciones que perdió ante Ernesto Samper en 1994, al que culpó de haber ganado gracias al dinero del cártel de Cali. En sus memorias (escritas por el periodista Gonzalo Guillén), Pastrana revela que el entonces presidente, César Gaviria, sabía que el narcotráfico había pagado la campaña de Samper.

–Usted fue secuestrado por el cártel de Medellín. ¿Fue el cautiverio el momento más duro de su carrera política?

–Fue el momento más duro desde el punto de vista personal. Pero en el plano político, el momento más duro fue cuando me enteré de que el narcotráfico había comprado la democracia en Colombia. También fue muy duro cuando tuve que romper con el proceso de paz, porque si alguien apostó por la paz de este país fui yo.

–¿El narcotráfico aún financia partidos políticos en Colombia?

–Todavía buena parte de los paramilitares siguen influyendo en algunas zonas del país, y la guerrilla sigue influyendo en otras. Los grandes cárteles, con las presiones que están haciendo, todavía llegan a muchas alcaldías y gobernaciones. Por ejemplo, el gobernador de La Guajira está preso por ser socio del Chapo Guzmán.

–Álvaro Uribe ganó las elecciones como «hombre de guerra», según dice en su libro. ¿Cree que Santos puede volver a ganar en mayo como hombre de paz?

–No sabemos qué va a pasar en las elecciones. Hoy ya hay candidatos que le ganan a Santos en la segunda vuelta, como Peñalosa. Lo que está claro es que Santos no va a ganar en la primera vuelta. Y en la segunda vuelta, nunca sabes lo que va a pasar porque los que estamos en este lado siempre podemos hacer coaliciones que pueden implicar el triunfo. Yo sigo creyendo en la paz, en una solución política negociada. Una de las experiencias que quedaron del proceso de paz del Caguán es que es muy difícil negociar en medio del conflicto porque cierra espacios políticos. Cada vez que hay actos terroristas, el país va cerrando esa posibilidad y ese espacio al presidente de Colombia. El propio presidente de La U, el partido de Santos, asegura que deberían romper el proceso.

–Dice usted que fue Juan Manuel Santos el que le sugirió a usted, cuando era presidente, desmilitarizar la zona del Caguán y crear una zona de distensión para iniciar el diálogo con las FARC durante su mandato.

–La ONU y Santos me recomendaron la creación de una zona distensión como la mejor opción para dialogar con las FARC. Hablé con el Gobierno español, con el presidente Aznar, para hacer la negociación acá, y hablé también con otros gobiernos. Pero cuando se lo dije a «Tirofijo» él me respondió que no, que las conversaciones las hacemos los colombianos en Colombia. Y es por eso que se hizo la zona de distensión del Caguán. Tristemente, no nos dio resultado. Muchos muertos nos hubiéramos evitado si las FARC hubieran llegado a ese proceso. Hoy es imposible una zona de distensión. La zona de distensión del presidente Santos hoy se llama Cuba y Venezuela.

–¿Hay ahora más posibilidades de un acuerdo con la guerrilla?

–Yo tuve un proceso de cuatro años y fracasé. El presidente Santos lleva desde el primer día de su Presidencia trabajando con las FARC y ha fracasado porque tampoco se logró la paz. El país está viendo a lo que está jugando las FARC. Espero que podamos llegar a un acuerdo, pero también digo que la firma de la paz no es el fin de la violencia en Colombia.

–¿Está América Latina dividida ante la crisis venezolana?

–Los gobernantes de América Latina han dejado solos a los venezolanos, hemos abandonado al país. Hoy no existe libertad de expresión, matan a los estudiantes y a la población civil y no pasa absolutamente nada.

–¿Qué resalta de su etapa como presidente?

–Si hay algo que se reconoce es que recuperamos la imagen internacional. Hasta entonces éramos un país paria. El presidente Samper no tenía visa para ir a EE UU. Dejamos de ser un país paria y la comunidad internacional nos vio con otros ojos. Buena parte de las medidas económicas que se tomaron, y que fueron impopulares, son las que están dando hoy resultados. Santos era mi ministro de Hacienda, y quién iba a pensar que él iba beneficiarse de esas medidas que tomó hace tantos años.

–¿Qué le falta a Colombia para ser una democracia avanzada?

–Combatir la corrupción, que vuelve a ser uno de los temas clave. El Gobierno ha comprado en estas elecciones a parlamentarios para buscar su reelección. Por eso, tenemos que buscar mecanismos que permitan más transparencia. Lo segundo que le falta es la paz, un paso fundamental.