Ginebra

Primera llamada en 10 años de un jefe del Gobierno británico a un presidente iraní

El primer ministro británico, David Cameron, telefoneó hoy al presidente de Irán, Hasán Rohaní, en la primera llamada de un jefe del Gobierno del Reino Unido a un dirigente de la República islámica en más de una década.

El primer ministro británico, David Cameron, telefoneó hoy al presidente de Irán, Hasán Rohaní, en la primera llamada de un jefe del Gobierno del Reino Unido a un dirigente de la República islámica en más de una década.

Un portavoz de Downing Street, oficina del primer ministro británico, informó esta noche de que Cameron y Rohaní conversaron sobre el programa nuclear iraní, la víspera de que se reanuden en Ginebra las conversaciones entre el Grupo 5+1 e Irán.

Cameron y Rohaní trataron también en su conversación telefónica de la relación bilateral entre el Reino Unido e Irán y "dieron la bienvenida a los pasos tomados desde que el presidente iraní llegó al poder".

"Han acordado seguir con los esfuerzos para mejorar la relación paso a paso y de forma recíproca", señaló el portavoz oficial británico, que recordó la reciente designación de un encargado de negocios no permanente del Reino Unido en Irán.

Mañana, el Grupo 5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) volverá a reunirse en Ginebra con las autoridades iraníes, para tratar de definir los términos del programa nuclear iraní.

Según Downing Street, Cameron y Rohaní hablaron del programa nuclear iraní y coincidieron en que ha habido un "significativo progreso en las recientes negociaciones de Ginebra, y que eso fue importante para aprovechar la oportunidad que ofrece la nueva ronda de negociaciones que se inicia mañana".

El primer ministro británico trasladó a Rohaní la idea de que debe responder "de forma completa a las necesidades de la comunidad internacional sobre su programa nuclear, incluida la necesidad de una mayor transparencia", de acuerdo con su portavoz.

Rohaní y Cameron también conversaron sobre la situación en Siria y que es preciso encontrar una "solución que ponga fin a la violencia", indicó Downing Street.

El pasado día 11, el Reino Unido nombró a Ajay Sharma como su encargado de negocios no residente en Irán, la primera designación de este tipo tras el cierre de la embajada británica en Teherán a finales de 2011.

El Gobierno británico decidió retirar a todo el personal de su embajada en Teherán tras el ataque contra su legación por parte de un grupo de estudiantes islámicos, el 29 de noviembre de 2011.

Las relaciones entre el Reino Unido e Irán han sido tormentosas en el pasado con episodios como el cierre de la embajada británica en Teherán en 1979 a raíz de la revolución islámica, el asalto a la embajada iraní en Londres en 1980, el caso del escritor anglo-indio Salman Rushdie o la detención de varios miembros de la Marina británica en Irán en 2007 acusados de entrar en aguas territoriales iraníes.