Renzi abre las puertas de Europa a las inversiones del régimen iraní

La visita de Rohani a Italia, el Vaticano y Francia es la primera de un presidente persa en 16 años.

La visita de Rohani a Italia, el Vaticano y Francia es la primera de un presidente persa en 16 años.

Teherán retoma los contactos con Occidente tras nueve años de sanciones. El presidente iraní, Hasan Rohani, comenzó ayer su breve gira europea en Italia, su segundo aliado comercial en el Viejo Continente tras Alemania. Es la primera visita de un presidente persa en 16 años, y también la primera tras los acuerdos alcanzados en materia nuclear. El régimen de los ayatolás ve ahora abiertas las puertas de un continente que le dio la espalda tras las sanciones por su apoyo al terrorismo. También ahora es considerado por la UE un interlocutor fundamental para encontrar vías pacíficas para Yemen, Libia, Líbano, Israel y Palestina, de lo que habló Rohani ayer con los líderes italianos, aunque no faltó la actual situación en Siria, donde las fuerzas de Teherán se han involucrado contra el Estado Islámico.

En su cita con el presidente italiano, Sergio Mattarella, Rohani respondió a lo que se espera de él, declarando que para combatir el terrorismo es necesaria «una gran cohesión internacional» y «todos deben cumplir su parte hasta el final y sin ambigüedades». Por la noche, el líder iraní culminó la jornada con un encuentro con el primer ministro italiano, Matteo Renzi. El jefe del Ejecutivo transalpino será quien hoy le hará de guía por los Museos Capitolinos mostrándole la Terraza Caffarelli, en la céntrica colina del Campidoglio, cerca de la Piazza Venezia.

Estos contactos tienen un enorme componente económico y comercial. Ambos países han firmado contratos por un valor de 17.000 millones de euros en sectores como petróleo (5.700 millones), energía, transporte e infraestructuras (4.000 millones) y construcción. Por esta razón, la delegación iraní lleva consigo no sólo a su presidente, sino también a seis ministros y a un centenar de empresarios, tanto del sector privado como público.

Italia, por otro lado, enviará en febrero una delegación a Teherán en la que estará el ministro de Fomento, Graziano Del Rio. Y es que Roma, antes de las sanciones, sacó beneficios de las relaciones con Irán entre 2000 y 2005. Tras esa fecha, el presidente estadounidense George W. Bush incluía a Teherán definitivamente en la lista de países que formaban el «eje del mal». Así pues, la distensión internacional de hoy con el régimen iraní se prevé como una oportunidad para el país transalpino y el resto de la Unión Europea, que en los últimos meses ha enviado delegaciones y empresarios a Teherán para recomponer los lazos comerciales. De hecho, Teherán, que verá liberados miles de millones de dólares que tenía congelados en el extranjero, ha encargado ya 114 aviones al consorcio europeo Airbus.

Para la agencia italiana de exportaciones (SACE), «si Italia retomara un crecimiento de las exportaciones a Irán con el mismo ritmo» de la década pasada, «se alcanzarían los 2.500 millones de euros en 2018, superando los máximos de 2005».