Sin representación argentina en el funeral de Thatcher

La familia ha pedido que no acudan al acto, que reunirá a 2.000 invitados

El libro de condolencias de Thatcher, ayer, en la embajada británica en Berlín
El libro de condolencias de Thatcher, ayer, en la embajada británica en Berlín

Más de 2.000 invitaciones se enviarán hoy a distintas personalidades, entre ellas todos los primeros ministros británicos y ex presidentes de EE UU aún vivos, para acudir al sepelio de Margaret Thatcher, que tendrá lugar el 17 de abril en Londres y que, según los deseos de la propia «Dama de Hierro», no tendrá el rango de funeral de Estado. La larga lista incluye a los miembros de su familia, los que trabajaron con ella durante su carrera política –la más larga de un líder en el siglo XX– y a representantes oficiales de alrededor de 200 estados, territorios y organizaciones internacionales con los que Reino Unido mantiene buenas relaciones diplomáticas. Por voluntad de sus hijos, se ha excluido a cualquier representante del Gobierno argentino, con el que Thatcher jamás tuvo sintonía desde la Guerra de las Malvinas.

En representación de EE UU, se espera que acuda la ex secretaria de Estado Hillary Clinton y familiares de Reagan, con el que «Maggie» tenía una relación especial. Su viuda, Nancy Reagan, no podrá acudir finalmente debido a sus problemas de salud. Tampoco estará presente el ex líder soviético Mijail Gorbachov por las mismas razones, así que los amigos más íntimos no le podrán dar su último adiós. Sí se espera la presencia de un representante de Nelson Mandela y del ex presidente de Suráfrica Frederik de Klerk, así como del presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso. La «Dama de Hierro» tendrá un funeral ceremonial equivalente al que recibieron Lady Di en 1997 y la Reina Madre en 2002. Se trata de un nivel menor al de funeral de Estado y se usó por última vez para despedir a un primer ministro con Winston Churchill en 1965. Aunque apenas hay diferencia, ya que incluye una procesión entre Westminster y la catedral de San Paul entre honores militares.

La reina Isabel II es la que le ha dado más rango oficial confirmando su asistencia. Es la primera vez que acude a un funeral desde la muerte de Churchill. Siguiendo los deseos de su familia, Thatcher será incinerada en una ceremonia ya de carácter privado. Sus cenizas serán depositadas en el cementerio del Hospital de Chelsea junto a las de su marido Denis.

Más de 2.000 invitaciones se enviarán hoy a distintas personalidades, entre ellas todos los primeros ministros británicos y ex presidentes de EE UU aún vivos, para acudir al sepelio de Margaret Thatcher, que tendrá lugar el 17 de abril en Londres y que, según los deseos de la propia «Dama de Hierro», no tendrá el rango de funeral de Estado. La larga lista incluye a los miembros de su familia, los que trabajaron con ella durante su carrera política –la más larga de un líder en el siglo XX– y a representantes oficiales de alrededor de 200 estados, territorios y organizaciones internacionales con los que Reino Unido mantiene buenas relaciones diplomáticas. Por voluntad de sus hijos, se ha excluido a cualquier representante del Gobierno argentino, con el que Thatcher jamás tuvo sintonía desde la Guerra de las Malvinas.

En representación de EE UU, se espera que acuda la ex secretaria de Estado Hillary Clinton y familiares de Reagan, con el que «Maggie» tenía una relación especial. Su viuda, Nancy Reagan, no podrá acudir finalmente debido a sus problemas de salud. Tampoco estará presente el ex líder soviético Mijail Gorbachov por las mismas razones, así que los amigos más íntimos no le podrán dar su último adiós. Sí se espera la presencia de un representante de Nelson Mandela y del ex presidente de Suráfrica Frederik de Klerk, así como del presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso. La «Dama de Hierro» tendrá un funeral ceremonial equivalente al que recibieron Lady Di en 1997 y la Reina Madre en 2002. Se trata de un nivel menor al de funeral de Estado y se usó por última vez para despedir a un primer ministro con Winston Churchill en 1965. Aunque apenas hay diferencia, ya que incluye una procesión entre Westminster y la catedral de San Paul entre honores militares.

La reina Isabel II es la que le ha dado más rango oficial confirmando su asistencia. Es la primera vez que acude a un funeral desde la muerte de Churchill. Siguiendo los deseos de su familia, Thatcher será incinerada en una ceremonia ya de carácter privado. Sus cenizas serán depositadas en el cementerio del Hospital de Chelsea junto a las de su marido Denis.