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Clinton, a la conquista de los estados republicanos

A la cabeza en los sondeos, la demócrata centra sus esfuerzos en bastiones republicanos como Arizona y en los indecisos. Trump afirmó que tiene ventaja en Florida, Iowa, Ohio y otros estados clave de EEUU

A la cabeza en los sondeos, la demócrata centra sus esfuerzos en bastiones republicanos como Arizona y en los indecisos. Trump afirmó que tiene ventaja en Florida, Iowa, Ohio y otros estados clave de EEUU

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Hillary Clinton jamás ha estado más cerca de la Casa Blanca. Tiene de su lado las encuestas, al Partido Demócrata, a destacados republicanos, a los donantes, la cobertura de los medios de comunicación e, incluso, los escándalos sexuales de su rival republicano. Con el viento favorable, la candidata demócrata reparte su tiempo entre los «estados batalla» y los que tradicionalmente son bastiones republicanos. Así, Hillary visitó el pasado fin de semana en Carolina del Norte y tiene en su punto de mira Arizona. Al primero viaja sin descanso para verse con los votantes afroamericanos. Mientras que, en el segundo, su hija Chelsea y Michelle Obama han hecho campaña entre el voto hispano.

Su jefe de campaña, John Podesta, sabe que serán republicanos tanto el gobernador como los dos senadores de Arizona, donde Clinton se gastará dos millones de dólares en los próximos días. Sin embargo, la media de las encuestas analizadas por Real Clear Politics señala una ventaja de Hillary de un 1,3%, un dato que crece en importancia si se recuerda que el candidato republicano Mitt Romney ganó este Estado en 2012 con una ventaja de más de 9 puntos. Por su parte, el senador John McCain se hizo con su escaños por una ventaja de 8,5 puntos cuando se enfrentó al presidente Barack Obama en 2008. Sus esfuerzos en este lugar se unen a los de Wisconsin, Georgia y Virginia, estados de tradición republicana. La candidata demócrata tiene incluso las miras en Texas, uno de los Estados más conservadores de EE UU. Allí, le pisa los talones a Donald Trump, que le aventaja sólo tres puntos, según las encuestas de CBS y la Universidad de Houston. Por su parte, el candidato republicano no se da por vencido a pesar de que ayer la cadena de televisión Abc publicó la primera encuesta nacional desde el último debate, en la que Clinton le aventaja por 12 puntos. Trump ha hecho campaña estos días en Florida, un estado fundamental para hacerse con la Casa Blanca, y donde ayer empezó el voto anticipado. En un acto de campaña en Naples, siguió con su estrategia de que las elecciones están amañadas. «Sin los medios de comunicación, Hillary Clinton no hubiese tenido jamás ninguna oportunidad», señaló el magnate. Pese a sus escándalos, Trump no renuncia al voto femenino. «Creo que las encuestas no son exactas cuando se trata del voto de las mujeres. Tenemos más aceptación entre las mujeres que entre los hombres», proclamó. Ayer, la actriz mexicana Salma Hayek se unió a la lista del historial inapropiado de Trump con las mujeres cuando explicó en una radio de Los Ángeles que «consiguió el número de teléfono de mi novio para acercarse a mí». «Me invitó a salir. Cuando le dije que no, llamó al periódico sensacionalista ‘National Enquirer’ para escribir un artículo sobre mí», explicó Hayek.

Esta nueva denuncia contra Trump ha eclipsado los escándalos de Hillary. Ayer se filtró que un grupo vinculado al gobernador demócrata de Virginia, Terry McAuliffe, muy amigo de los Clinton, habría donado casi medio millón de dólares a la campaña de la senadora Jill McCabe, esposa de un subdirector del FBI. Esta información, publicada por «The Wall Street Journal», busca vincular la donación a la exoneración de la aspirante demócrata usar su servidor privado cuando era secretaria de Estado.