Turquía lanza una nueva operación contra el PKK en el norte de Irak

El ataque aéreo forma parte de una amplia operación militar, apoyada con artillería, en la región iraquí de Hakurk, justo al otro lado de la frontera con el extremo sureste de Turquía.

El ataque aéreo forma parte de una amplia operación militar, apoyada con artillería, en la región iraquí de Hakurk, justo al otro lado de la frontera con el extremo sureste de Turquía.

Turquía se mantiene firme en su empeño de eliminar de sus fronteras la amenaza de los grupos proscritos kurdos. Al menos nueve miembros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) murieron este martes en un bombardeo turco en el norte de Irak.

El ataque aéreo forma parte de una amplia operación militar , apoyada con artillería, en la región iraquí de Hakurk, justo al otro lado de la frontera con el extremo sureste de Turquía, que también limita con Irán. El grupo militante kurdo PKK tiene su base en el norte de Irak, especialmente en la región de Qandil, al sur de Hakurk.

La acción militar, bautizada como “Operación Garra”, que comenzó el 27 de mayo, podría ampliarse a las montañas de Qandil, donde se encuentra la retaguardia del PKK.

“Deseo el éxito de esta difícil operación transfronteriza. Mis plegarias están con vosotros”, escribió el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en su cuenta de Twitter.

Ankara ha declarado varias veces que está dispuesta a lanzar una incursión en el norte de Irak similar a la que inició en enero de 2018 contra el enclave kurdo de Afrín, en Siria, y ha propuesto a las autoridades de Bagdad una ofensiva conjunta contra el PKK, al que considera una organización terrorista. Precisamente, la Operación Garra coincidió con la visita a Ankara del presidente iraquí, Behram Salih, que se entrevistó con Erdogan el martes.

En las últimas semanas, Turquía ha intensificado las operaciones aéreas contra los combatientes kurdos en el norte de Irak.

El pasado 24 de mayo, el ejercito turco reconoció que l menos un soldado murió en combate en el marco de una operación contra PKK en el norte de Irak.

“En las continuadas operaciones en el norte de Irak ha caído mártir uno de nuestros soldados en un enfrentamiento con los terroristas del PKK”, recogió entonces la agencia estatal turca de noticias, Anatolia.

En represalia, la aviación turca bombardeó varios objetivos del grupo en la zona fronteriza con Irak en el marco de estas operaciones.

El conflicto entre las fuerzas gubernamentales y el PKK que comenzó una década atrás, causó más de 40.000 muertos, según estimaciones. Un acuerdo de alto el fuego logrado en 2013 fracasó dos años después, tras varios meses de escalada de tensión en las zonas kurdas por la ofensiva yihadista en el norte de Siria, cerca de la frontera con Turquía. Desde julio de 2015, unos 1.000 militares y policías turcos, así como unos 500 civiles, murieron como resultado de los ataques de insurgentes kurdos.

La nueva ofensiva turca contra las bases del PKK en el norte de Irak coincide con el fin de la huelga de 200 días de un grupo de parlamentarios encabezados por Leyla Guven y miles de presos kurdos en cárceles de Turquía. La huelga se inició para pedir el fin del aislamiento del líder encarcelado del PKK, Abdulá Ocalan en la cárcel de Imrali, una isla situada cerca de la ciudad de Estambul.

Fue el mismo Ocalan quien solicito a través de una carta leída por sus abogados que “los camaradas que se han comprometido con las huelgas de hambre pongan fin a su protesta”.