Una milicia mata a trece civiles hutus en el este de República Democrática del Congo

Los ataques y ataques en represalia llevados a cabo por milicianos hutus y nandes en la provincia de Kivu Norte han acabado con la vida de decenas de personas en 2016

Varios policías bloquean una calle de Kinshasa durante una manifestación contra el presidente Kabila

Una milicia de etnia nande ha matado a al menos 13 civiles hutus con machetes y pistolas en el este de República Democrática del Congo una semana después de un ataque que acabó con la vida de varios civiles nandes.

Una milicia de etnia nande ha matado a al menos 13 civiles hutus con machetes y pistolas en el este de República Democrática del Congo una semana después de un ataque que acabó con la vida de varios civiles nandes, según ha informado un activista local.

Los ataques y ataques en represalia llevados a cabo por milicianos hutus y nandes en la provincia de Kivu Norte, en el este del país, han acabado con la vida de decenas de personas en 2016. Las relaciones entre ambas comunidades han empeorado debido a los movimientos de población y a las operaciones del Ejército congoleño contra los milicianos hutus que operan en esta región.

La violencia de los milicianos en todo el país ha aumentado la última semana, uniéndose a la crisis política que se vive por la continuidad en el cargo del presidente, Joseph Kabila, a pesar de que ya ha terminado su mandato.

Mai Mai Mazembe, una milicia de mayoría nande, ha atacado la localidad de Nyanzale este domingo por la mañana, según ha explicado el portavoz de la Sociedad Civil del territorio Rutshuru, Innocent Gasigwa, antes de añadir que han muerto al menos dos milicianos en el ataque. "Esto debe ser la respuesta por la última vez", ha asegurado Gasigwa, en referencia al ataque perpetrado el jueves por la milicia hutu Nyatura, que acabó con la vida de 17 civiles en una población cercana.

Al menos 40 personas murieron la semana pasada por la represión de la Policía en las manifestaciones para exigir que Kabila abandone el poder. El Gobierno mantiene que el mandatario continuará en el cargo hasta que se puedan celebrar elecciones en 2018. Los mediadores de la iglesia católica confían en que las conversaciones entre el partido de Kabila y el principal grupo opositor terminen con un acuerdo para lograr que el presidente renuncie al cargo y se celebren los comicios a finales de 2017.

Las potencias occidentales y africanas temen que la violencia pueda generar otro conflicto en este páis africano en el que murieron millones de personas entre 1996 y 2003 en varias guerras regionales y que nunca ha tenido una transición pacífica en el poder.

Reuters/Ep