Jorge Eines lleva a García Lorca a la posguerra

El director regresa al CDN con «1941. Bodas de sangre»

Una escena de las «Bodas de sangre» que  Eines lleva a un ensayo en 1941
Una escena de las «Bodas de sangre» que Eines lleva a un ensayo en 1941

Una boda flamenca mezclada con otra polaca–al menos en su estética–, una gran tragedia que es esencia española hecha por un español de pura cepa al que su acento se empeña en seguir poniéndole la etiqueta de argentino –y son ya cuatro décadas aquí–, una obra de teatro que encierra a otra... «1941. Bodas de sangre» es todo lo que su título describe y más. Porque la nueva propuesta de Jorge Eines es un juego y un homenaje a García Lorca en el que, en plena posguerra, una compañía se atreve a ensayar la obra de un poeta maldito, fusilado y vetado por el régimen franquista. Estas «bodas de sangre» son el «segundo debut» en el Centro Dramático Nacional de Jorge Eines: hace tres décadas dirigió «Ivanov», de la mano de su «maestro» José Estruch , y ahora las puertas del centro han vuelto a abrírsele gracias a Ernesto Caballero, que fue alumno suyo. «Así es la vida», dice con algo de filosofía zen. «No te voy a decir que no tuviera ofertas entre medias, pero las estropeé, diciendo cosas que no querían oír». Y es que volver, dice, «me sienta bien, porque lo hago con mi gente. Si hubiera sido una producciíon más convencional, en cuanto a los procesos de trabajo, no hubiera querido». Eines defiende una manera de entender la actuación, con el actor como eje. En este caso, interpretes cercanos a Eines: Carlos Enri, Inma González, Luis Miguel Lucas, Beatriz Melgares, Daniel Méndez, Jesús Noguero, Danai Querol, Carmen Vals yMariano Venancio.

Sobre su versión –es, aunque parezca mentira en este veterano, su primer Lorca–, aclara que «es ''Bodas de sangre'' en un 90%. Lo único que he modificado es las mendigas del comienzo: he respetado todo lo que tiene de metafórico, la luna, los caballos...». Y aclara sobre la idea de su montaje: «Me pareció interesante plantear que una compañía en 1941 que está ensayando y se siente controlada, reprimida, tanto por lo que ocurre dentro como por lo que les llega de fuera». Desde la calle, escucharán gritos, se oirá el «Cara al sol»... «Ellos no paran de pensar: ''¡Cómo vamos a ensayar esto!''. Podemos imaginar que García Lorca no era entonces lo que es más de setenta años después».

Cuándo: hasta el 12 de enero de 2014, de martes a domingo (excepto días 24 y 31).

Dónde: Teatro Valle-Inclán (Sala Francisco Nieva). Madrid.

Cuánto: de 18 a 24 euros. Tel. 902 22 49 49.