La melancolía

Buscar un vino blanco en medio de tanta mediocridad es, especialmente, un ejercicio de melancolía. Zascandilear por viñedos de Rioja tras una varietal desaparecida es una ilusión y, a veces, un camino de obstáculos. Quien es un visionario y en suelos pobres crea un viñedo no deja de merecer todo nuestro aplauso. Los resultados son siempre tan inciertos como los sentimientos del bodeguero, del catador y del aficionado. Nivarius Maturana Blanca es la consecuencia de ese ejercicio de estilo y de voluntad para poner en contemporaneidad la uva más histórica de La Rioja. Así, la reivindicación tiene los claroscuros propios del desajuste entre paladares muy afinados y, tal vez, «snobs» con la pureza de lo antiguo. Y así, al vino le cuesta abrirse, como si todo el tiempo detenido necesitara reposo. Luego, ya aparece un fondo floral y balsámico que va saliendo casi como círculos concéntricos cuando se lanza una piedra sobre el agua. Su boca es de una acidez y de un volumen que resulta su mejor verso. Vino proustiano cargado del futuro de añadas que serán más rotundas. Esa sutil frescura, esa sabiduría antigua se encierra en un vino que, al final, nos da alegría.

Cuando en una soleada tarde uno almuerza en el campo nace un blanco de esperanza.

Bodegas: Nivarius.

D O: Rioja.

Nombre: Nivarius Maturana Blanca 2015.

Precio: 9 euros.

Web: Nivarius.com