Chiquito de la Calzada le dejó todo a su sobrina Loli

Desvelamos las últimas voluntades del humorista antes de que se oficialice el testamento y lo que piensa la heredera frente a los ataques de su tío Tomás

Su sobrina, hija de su hermano Paco, ya fallecido, eran uña y carne, sobre todo desde la muerte de Pepita, la mujer del humorista
Su sobrina, hija de su hermano Paco, ya fallecido, eran uña y carne, sobre todo desde la muerte de Pepita, la mujer del humorista

Desvelamos las últimas voluntades del humorista antes de que se oficialice el testamento y lo que piensa la heredera frente a los ataques de su tío Tomás.

La entrega a título póstumo de la Medalla de Andalucía a Chiquito de la Calzada el pasado miércoles agudizó aún más si cabe el enfrentamiento familiar. Tomás, el hermano con el que el humorista no se hablaba desde hacía veinte años, y Loli, la sobrina, confidente y «dama de compañía» del artista en sus últimos años de vida, reavivan la polémica. La segunda no quiere entrar al trapo de las declaraciones de su tío. Tomás ha dejado claro que no entiende «que la medalla la recogiera una sobrina en lugar de un hermano. Yo pensaba que me correspondería a mí ese honor y no fue así». Sus palabras destilan rencor hacia una sobrina que no quiere saber nada de él, como tampoco quiso Chiquito, hasta el final de sus días, reconciliarse con un hermano por el que no sentía el menor aprecio.

Ni se veían ni se hablaban, por eso extrañó tanto que Tomás fuera todos los días al hospital para ver a Chiquito. Ahora nos enteramos de que el humorista fue todo un señor hasta el final y que acogió al hermano «repudiado» con respeto e incluso con cariño. En el hospital donde falleció nos desvelan que «la sensación que nos daba es que se habían reconciliado porque el paciente estuvo muy amable con su hermano y su sobrino, nada hacía pensar que llevaban tantos años sin tener el menor contacto, tal y como se ha dicho...».

«Ya he tenido suficiente»

Todos siguen esperando que se haga público el testamento de quien tanto nos hizo reír en vida, pero estamos en disposición de adelantar en exclusiva que las últimas voluntades del recordado Chiquito fueron dejar como heredera universal a Loli, quien en conversación con LA RAZÓN reconoce esta circunstancia: «Sí, soy la única heredera, pero me he propuesto no alimentar la polémica familiar y prefiero no entrar en detalles. Me gustaría que el resto de mi familia no se prestara a entrevistas televisivas que no conducen más que a agudizar el distanciamiento».

La falta de rigor ha desorbitado las cifras y las posesiones que figuran en el testamento. La realidad es muy distinta: ni hay cuatro millones de euros en cuentas bancarias, ni cuatro inmuebles ni siete plazas de garaje. La misma Loli se «escandaliza» y se muestra sorprendida por tantos datos erróneos: «El dinero ni se acerca de lejos a esa cifra, es muchísimo menos, tan solo hay un piso, ese en el que vivieron mis tíos durante tantos años, y nada más que dos plazas de garaje en ese edificio. Se están diciendo muchas mentiras, pero, repito, es mejor no dar pie a enfrentamientos. Ya he tenido suficiente... Hay que respetar la memoria de mi tío y no salir en programas de televisión, como hacen otros, para encender una mecha que tendría que estar apagada para siempre».

Si la polémica durante la entrega de la Medalla de Andalucía ya presagió un recrudecimiento de la guerra interna, queda una segunda parte de difícil solución. Tomás ha expresado su deseo de recoger la Medalla de Oro a las Bellas Artes que le han concedido a su hermano, pero Loli no está dispuesta a concederle ese favor. Será ella quien acuda el día señalado a ese acto. Le disguste a quien le disgusta.

«Una embaucadora»

Una persona cercana al círculo de Tomás nos cuenta que «les ha dolido muchísimo que la heredera universal sea Loli. Esperaban que Chiquito se hubiera acordado de su hermano en sus últimas voluntades. Tomás no se harta de decir que es una oportunista y que embaucó a Chiquito para evitar la reconciliación». Otra fuente discrepa: «Loli se entregaba en cuerpo y alma a Chiquito, fue la persona en la que él más confiaba. De qué se extrañan ahora los que no quisieron saber nada de él durante tantos años. Lo que les jode es que no se han llevado ni un solo euro. Y a Tomás no le va a servir de nada atacar a su sobrina en público».

Para aclarar el parentesco, Loli es hija de Paco, un hermano de Chiquito ya fallecido. Los dos eran hermanos y amigos, una relación diametralmente opuesta a la que tenía con Tomás. Desde que murió Pepita, la esposa del humorista, la sobrina se volcó en el cuidado de su famoso tío. Estuvo a su lado en los momentos de depresión al quedarse viudo y le acompañaba cada día por el paseo marítimo de Málaga, en largas horas de conversaciones íntimas y secretos no desvelados. Eran uña y carne. Loli, aparte de heredera universal, es fiel guardiana del pensamiento de su tío. Ella mejor que nadie conoce los entresijos que degeneraron en el distanciamiento «brutal» con Tomás.

Han pasado casi cuatro meses desde la muerte de Gregorio Sánchez, al que todos conocimos como Chiquito de la Calzada, y aún hoy Loli confiesa que «le echo muchísimo de menos, recuerdo nuestras conversaciones, lo cariñoso que era conmigo, su bondad... Era como un padre para mí».