David Delfín descubre su lucha contra tres tumores cerebrales

Con fotografías de su pareja, Pablo Sáez, el diseñador muestra su herida en «Vogue».. Tiene afectada el habla, la memoria y la movilidad del lado derecho

Con fotografías de su pareja, Pablo Sáez, el diseñador muestra su herida en «Vogue».

Sabíamos hasta ahora que David Delfín se estaba recuperando de una operación tras haberle sido detectado un proceso maligno en una revisión rutinaria y que afrontaba la enfermedad con optimismo («De ésta salimos, travestis y con flores», palabras suyas, echando mano de una canción de su amiga Alaska). LA RAZÓN adelantó el pasado mes de mayo que el diseñador se recuperaba de una intervención tras serle diagnosticada la dolencia, que no quería hablar del tema y que había vuelto al trabajo. Aunque el diseñador malagueño guarda bajo llave su intimidad, ha tenido la generosidad de ponerle nombre a su mal, compartir la lucha que libra contra éste y mostrar la herida de aquella intervención.

Padecía de tres tumores cerebrales, ha reconocido en «Vogue», un medio de referencia en su sector, la moda, en un reportaje que detalla su batalla contra la enfermedad y que ilustran instantáneas tomadas por su pareja, Pablo Sáez, un fotógrafo con el que comparte su vida hace algo más de un año. Imágenes realizadas sin el ánimo de publicarlas, pero de gran sensibilidad. «Eran algo íntimo, algo nuestro, de los dos. Para recordar momentos. Finalmente, nos pareció que dentro de la dureza tenían... no sé si belleza, pero sí mucha verdad», afirma Delfín.

Revela, ahora que se siente con fuerzas de compartirlo, que el proceso comenzó en enero con unas molestias en la parte derecha del cuerpo y que fueron en aumento, hasta que en abril fue operado de tres tumores cerebrales: «Era raro, porque normalmente no se presentan así... pero el día 5 de abril decidieron que había que operar. Uno no se podía tocar por la zona en la que está, los médicos ahí no entran; otro estaba bien, se podía quitar sin riesgo de lesiones; y el tercero era complicado, pero operable. Fue importante que yo estuviera despierto durante la intervención para ayudarlos y decirles si todo iban bien», confiesa Delfín, que se encuentra ahora en proceso de quimioterapia y radioterapia, sesiones que combina. Quienes le conocen, tal y como aseguraron a LA RAZÓN el pasado mes de mayo, aseguran que, pese a la dureza de la noticia y del tratamiento, sigue trabajando, aunque ha bajado el ritmo. Síntoma claro de que lucha por alejar los fantasmas. «¿Miedo? De momento, no. Tengo una especie de espíritu de supervivencia. No paro de pensar en todo lo que quiero hacer. Me siento con ganas de luchar, me pone. Es grave, soy consciente. Y sé que es una lucha real, son tumores de grado 3, que lo que quieren es seguir adelante... pero tenemos que pararlo», afirma con una fuerza de voluntad asombrosa.

Que nada se pare

A pesar de los pequeños problemas con el habla y la memoria y de la pérdida de fuerza en un brazo y una pierna –revela «Vogue–, el diseñador se empeña en destacar los momentos positivos, el apoyo que ha recibido de sus amigos y de su pareja, y confía en el futuro y en sus múltiples sueños: «Quiero poner en marcha una colección de ropa de niño, hacer estilismo y dirección de arte, plantear una exposición de bocetos...». Además, continuará desfilando en Ifema, en la Madrid Fashion Week, donde confirman que son conscientes de su estado de salud, pero que por el momento nadie les ha notificado que haya un cambio de fechas en su desfile o que vaya a cancelarlo. Que nada se pare, en definitiva.

La trayectoria de David es una de las más destacadas de la moda española, algo que le llevó en 2009 a desfilar en Nueva York durante varias temporadas e incluso le llevó a colaborar con maestros internacionales como Christian Louboutin. Un respaldo que hizo de su firma una de las más conocidas de España en el mundo.