El último «selfie» del «pequeño Nicolás»

Francisco Nicolás envió esta fotografía a una amiga a principios de octubre, pocos días antes de ser detenido por Asuntos Internos

«Cuando mis abogados me lo permitan, daré la cara». Así lo explica a su círculo el joven, que cumple un mes desaparecido del mapa

Un mes sin el «pequeño Nicolás». El personaje más buscado de nuestro país continúa en paradero desconocido después de que fuera puesto en libertad el pasado 16 de octubre tras ser detenido tres días antes por Asuntos Internos a raíz de una presunta estafa. La realidad es que 30 días después todavía no hay una denuncia encima de la mesa contra Francisco Nicolás Gómez Iglesias. El joven se encuentra recluido con la intención de alejarse del foco mediático, puesto que todos los medios tratan de ponerse en contacto con él. «No he salido de Madrid en todo este tiempo», confirmó el «pequeño Nicolás» a sus allegados, con los que se ha puesto en contacto este diario. Y es que algunas informaciones apuntaban a que el veinteañero podría haber salido de la capital algunos días para verse con unos amigos en Andalucía. Su entorno mantiene que, en un principio, «pensamos en dejar Madrid, pero nos pareció arriesgado. Por eso llevamos todo este tiempo en el mismo lugar».

Sin fecha de regreso

LA RAZÓN ha accedido a la última fotografía del «pequeño Nicolás», que él mismo envió a través de su teléfono móvil a una amiga días antes de ser detenido y de que la Policía le retirara su ordenador portátil y su móvil. Durante este primer mes de reclusión, algunos de sus familiares más cercanos se han acercado a visitarle, puesto que todavía no hay una fecha clara de cuándo podrá salir de su escondite. Además, sus abogados también se han reunido con él para preparar su defensa. Estos días están siendo complicados para el joven por el volumen de información que aparece publicada en los medios sobre él. «Estoy harto de que salga gente inventándose mi vida. Es que a la mayoría no los conozco de nada. Pero no sólo a los que hablan mal, a los que dicen cosas buenas tampoco», le dijo Fran –como lo llama su familia y amigos– a su entorno. Asimismo, el joven tiene claro que «cuando mis abogados me lo permitan, daré la cara». Y es que su familia cree que deben seguir al pie de la letra las recomendaciones de los letrados. El día a día del «pequeño Nicolás» en su refugio nada tiene que ver con su actividad diaria antes de ser detenido, cuando mantenía reuniones diarias con personalidades del mundo de los negocios y la política. «Ya ha pasado un mes y está con menos fuerzas que al principio», dice un amigo. Su entorno no ha dudado en arroparle en estos duros momentos y defenderlo de las continuas acusaciones vertidas sobre él.

Arropado por su familia

El joven pasa el día viendo lo que se publica sobre él, a la vez que se informa sobre otros temas, ya que siempre ha sido un chico muy despierto y con inquietudes políticas, como ya ha explicado su círculo más cercano a este periódico. Sus padres, doña María del Carmen Iglesias y don Francisco Gómez, cuya imagen ha sido desvelada por LA RAZÓN, viven estos momentos de dificultad cerca de su hijo. Así, su entorno reclama respeto para ellos, que «nada tienen que ver con esta situación». Según han explicado fuentes cercanas, el secreto de las actuaciones se cumple el 24 de noviembre, ya que se decreta, generalmente, por periódos mensuales. Hasta ese momento, el juez continuará investigando todos los nombres que salieron a la luz tras las siete horas de declaración de Fran. No obstante, el juez puede prolongar el secreto de las actuaciones otro mes más. Éste ya ha recalcado a los letrados que no quiere que la Prensa esté publicando nuevos datos sobre el caso, por eso, el 23 de octubre decretó el secreto. El entorno más cercano del joven sigue manteniendo que Fran nunca se coló en ninguna fiesta ni acto. «Siempre acudía con invitación a su nombre. Era él quien muchas veces llevaba acompañante. De hecho, hay pruebas de ello», afirmó un allegado. Y es que quienes le conocen de verdad tienen claro que Francisco Nicolás no es ningún impostor ni un estafador. ¿Era el joven el perejil de todas las salsas?