James Hewitt: «No soy el padre del príncipe Enrique»

James Hewitt, el que fue amante de Lady Di durante cinco años, vuelve a negar ser el padre del hijo menor de la princesa de Gales

James Hewitt durante la entrevista el pasado sábado
James Hewitt durante la entrevista el pasado sábado

«¿Eres el padre de Enrique? No». Así de rotundo se mostró el pasado fin de semana James Hewitt durante una entrevista que concedió a la televisión australiana con motivo del 20 aniversario de la muerte de la princesa Diana de Gales. Entre 1986 y 1991, según ella misma confesó también televisión, ambos mantuvieron un romance.

«¿Eres el padre de Enrique? No». Así de rotundo se mostró el pasado fin de semana James Hewitt durante una entrevista que concedió a la televisión australiana con motivo del 20 aniversario de la muerte de la princesa Diana de Gales. Entre 1986 y 1991, según ella misma confesó también televisión, ambos mantuvieron un romance.

Se conocieron en el verano del 86, cuando Hewitt, oficial de caballería y jugador de polo, comenzó a darle clases de equitación a Diana. Su idilio coincidió justo cuando la Prensa daba a conocer la relación del Príncipe Carlos con Camilla Parker-Bowles, por lo que muchos consideraron su historia como una venganza por parte de la princesa.

Desde entonces el curioso parecido entre Hewitt y el príncipe Enrique, con el que comparte cabello rojo y una cierta similitud en las facciones, ha dado pie hasta hoy a los rumores que insisten en que el jinete es padre biológico del nieto de Isabel II. «Sé que es un tema que vende, pero pobre chico...», lamentó durante la entrevista. En su momento Paul Burrell, mayordomo de Lady Di, ya explicó que la paternidad de Hewitt es «imposible», alegando que conoció a Diana cuando el niño ya tenía dos años, aunque ello no menguó el bulo.

Por su parte, el jugador de polo sonrió durante la entrevista al recordar el momento en que se conocieron: «Tenía algo especial», dijo mientras contaba que solían pasear por la playa y por el parque y que hacían planes de una pareja normal: «Yo cocinaba y ella fregaba los platos. Luego nos relajábamos y nos divertíamos».

«No me arrepiento de nuestra relación»

Profesor y alumna mantuvieron su romance hasta 1991, cuando él fue enviado a combatir en la Guerra del Golfo: «Quedábamos cada vez menos, hasta que ya no nos veíamos tanto como en realidad deseábamos», confesó, y aseguró que, pese a no haber hablado lo deseado, no se arrepiente de la relación: «No me arrepiento. Hubo ciertas cosas que no estuvieron bien, pero no todas». «Diana se dejó querer, por eso creo que puedo ser perdonado», concluyó.

No obstante, tal y como confesó en una entrevista en 2011, la ruptura le afectó hasta el punto de querer suicidarse durante un viaje a Francia, aunque finalmente su madre lo evitó. Luego, las cosas tampoco le fueron nada bien. Tras abandonar el ejército abrió un centro de golf, aunque fracasó, al igual que lo hizo en 2013 un bar que inauguró en Marbella. Además, se le relacionó con las drogas y en 2004 la Prensa británica se hacía eco de su detención por posesión de cocaína, a lo que hay que añadir que le retiraron la licencia de armas.

Tampoco ha tenido reparo alguno en sacar partido de su relación con Diana, ya que en su día intentó vender las cartas íntimas que intercambió con ella y por las que llegó a solicitar cantidades de dinero millonarias, algo que complementó con la publicación de un libro sobre su historia de amor. Actualmente tiene 58 años, vive con su madre, viuda, y los medios aseguran que no pasa por una buena racha económica.

No es la primera vez que Hewitt niega la paternidad del príncipe Enrique. En 2002 ya concedió una entrevista en la que lo desmentía: «Entiendo el interés, pero Enrique ya caminaba cuando yo empecé mi relación con su madre. No discuto que nos parecemos, aunque nunca he fomentado esos rumores y dejo claro de una vez por todas que no soy su padre».