Kate y Pippa, enemigas íntimas

La presión a la que Carole, madre de las hermanas Middleton, somete a la benjamina para casarla con un hombre rico provoca la ruptura familiar

Kate quiso que Pippa (izquierda) fuera madrina de Charlotte; Isabel II se negó
Kate quiso que Pippa (izquierda) fuera madrina de Charlotte; Isabel II se negó

Las hermanas Middleton compartieron educación, colegio, universidad, grupo de amigos y quién sabe si también algún novio. Sin embargo, el destino ha querido que sus vidas hayan tomado caminos bien distintos. Catherine y Philippa –Kate y Pippa, que apenas se llevan un año– son polos opuestos. A pesar de dar la imagen de hermanas y amigas inseparables, lo cierto es que no es todo oro lo que reluce. Así lo

manifestan un día sí y otro también los medios británicos, habituados a

hacerse eco de los desencuentros entre las dos.

FAMA DE MANIPULADORA

Según ha publicado el «Daily Mail», la esposa del príncipe Guillermo de Inglaterra y su famosa hermana han mantenido últimamente una acalorada discusión que podría haber provocado la fractura familiar y el distanciamiento entre ellas. Y el motivo no es su buena o mala relación, sino el interés de la madre de ambas, Carole, por casar bien a la benjamina de la casa. Las presiones por parte de la progenitora habrían llevado a Philippa a urgir a su hermana, la duquesa de Cambridge, a que le presentara a hombres como William, de buena familia, con dinero y ojalá con un título nobiliario. Ante tan disparatada petición, Kate habría montado en cólera y recriminado a su hermana, lo que pone en evidencia, una vez más, la fama de manipuladora que precede a la madre de la futura reina de Inglaterra.

No es la primera vez que los príncipes Guillermo y Kate se ven obligados a pararle los pies a Pippa, hasta el punto de reducir sus apariciones públicas y cancelar algunos actos donde la «hermanísima» destaca siempre por su inadecuada vestimenta. Basta recordar su presentación oficial luciendo curvas y escote en la boda real de abril de 2011, donde logró eclipsar a la propia novia.

Además, Pippa no goza de buena imagen entre la familia política de su hermana. De hecho, ante la petición de Kate Middleton para que sus familiares pudieran ejercer de padrinos de su segunda hija, la princesa Charlotte, Isabel II se habría negado, ya que el historial de Philippa no ha sido nunca buena tarjeta de presentación.

Y la fama le viene de lejos. Ambas estudiaron en la Universidad de Saint Andrews y uno de los alumnos de aquella época las describía en declaraciones para la revista «US Magazine»: «Así como Kate era prudente, tranquila y discreta, en St. Andrews Pippa fue todo lo contrario. Estuvo saliendo con muchos chicos. No dormía por ahí, pero siempre estaba rodeada de los hombres más adinerados, lo que enojaba a la hermana y las distanció por algún tiempo».

Para rematar, la revista «OK!» publicó esta semana, en portada, una imagen de Pippa y el príncipe Enrique y asegura que mantienen una relación en secreto desde hace tres meses. De ser así, la menor de las Middleton habría cosneguido todo lo que buscaba, y su hermana, todo lo que temía.