La revolución masculina de Loewe

París está agitado. El impacto de las rebeliones de los llamados «chalecos amarillos» ha dejado huella. En un momento en el que muchos diseñadores se plantean si desfilar en la semana de la moda de la capital gala, Jonathan Anderson ha decidido debutar en las pasarelas de hombre parisinas. Si bien sus desfiles femeninos siempre nos dejan con la boca abierta, en esta ocasión tampoco ha dejado indiferente a nadie. Antes de comenzar el desfile ya se respiraba una mezcla entre ilusión, intriga y nervios por ver lo que nos tenía preparado el buen hacer del diseñador norirlandés y poder contemplar sus nuevas obras de arte masculinas por primera vez en París. Como director creativo de Loewe, no olvida que la firma española lleva inscrita en su ADN una artesanía exquisitamente elaborada en el tratamiento de pieles, creando diseños elegantes y refinados que Anderson ha sabido adaptar a la perfección para darle un estilo sofisticado y moderno.

Procesos artesanales

El escenario escogido, como ya es habitual para desvelar las nuevas colecciones de la histórica casa española fundada en 1846, hoy propiedad del gigante francés LVMH, ha sido una vez más la Maison de l’Unesco. Esta vez se transformó en un original espacio donde una luminosa escultura de Franz Erhard Walther, realizada en algodón y compuesta de dos chaquetas y dos perneras de pantalón unidas a una superficie amarilla, preside el espacio dedicado al desfile. Las botas altas de piel con cremalleras cerradas se combinan con holgados jerséis y túnicas en esta colección debut, y los tejidos largos incorporan una variedad de cuentas que parecen guijarros. Las rebecas trabajadas con hilo evocan los procesos naturales de la artesanía. Las mangas alargadas de las camisas asoman bajo un esmoquin de dos botones cortado con ojales asimétricos. Además, destacaron las prendas de exterior de shearling y lana de cashmere en color camel. Por su parte, los trampantojos cobran protagonismo en los copetes de lana y el cocodrilo estampado, culminado con lujosa piel acolchada y abrigos de cashmere elaborados con bufandas de flecos.

No podíamos obviar la apuesta que Anderson nos hace en cuanto a bolsos: el icónico Puzzle aparece en piel bruñida y trenzada a mano, mientras que el modelo Gate se presenta en su versión gigante. Si por algo se han caracterizado sus cinco años al frente de la marca es por realizar diseños arriesgados y poco convencionales, sin olvidar la combinación sin prejuicios entre lo nuevo y lo antiguo. Jaime de Marichalar y el rapero C. Tangana, entre otros, aplaudieron los diseños del creador norirlandés, pura vanguardia de alto nivel.