María Bravo, más flamenca que nunca

La creadora de la Global Gift Gala e íntima amiga de Eva Longoria desvela los detalles del evento que mañana llenará el Teatro Real de caras conocidas por una buena causa.

María Bravo invitó a Eva Longoria a apoyarla en su proyecto benéfico
María Bravo invitó a Eva Longoria a apoyarla en su proyecto benéfico

La creadora de la Global Gift Gala e íntima amiga de Eva Longoria desvela los detalles del evento que mañana llenará el Teatro Real de caras conocidas por una buena causa.

Saltó a la fama en 2000 por su relación con Bruce Willis, aunque su amor por Estados Unidos surgió una década antes, cuando abandonó su Marbella natal tras casarse con un empresario y partir al país donde, dice, el «sueño americano» aún era posible. Tras 27 años viviendo en Los Ángeles, María Bravo, co creadora de la Global Gift Foundation, conoce de primera mano una nación a la que si pudiera importar algo de España sería la sanidad pública: «En EE UU hay enfermos que mueren por no poder costearse un tratamiento de quimioterapia», asegura.

Algo por lo que, entre otras causas, creó hace ya casi una década, junto a Eva Longoria y Antonio Banderas, la gala Starlite Marbella, donde reunían a la «jet set» para recaudar fondos destinados a mejorar las condiciones de vida de familias sin recursos. Pero, por discrepancias con su paisano, en 2012 se desligó del proyecto e invitó a Longoria a que continuara con ella en uno nuevo. Así nace la Global Gift Gala, que mañana celebra en el Teatro Real su segunda edición en Madrid, donde ambas serán las anfitrionas de 200 asistentes. Entre ellos no estará Banderas, aunque la marbellí se alegra de que se encuentre bien tras el susto que se llevó en enero: «Me enteré de que sufrió un infarto por mi hermana. Le envié un mensaje y me dijo que ya estaba recuperado», explica.

Entre los invitados figura la Reina, aunque por problemas de agenda no podrá asistir: «Me ha mandado una carta en la que me traslada que el año que viene le avisemos con más antelación y estará encantada de venir», comenta. Desvela también que la de mañana va a ser una gala muy flamenca, empezando por las actuaciones de Rafael Amargo y José Mercé, y acabando por el menú de la noche, a cargo de Ramón Freixa, que deleitará con platos como el rabo de toro y la crema catalana, ofreciéndolos, además, a mitad de precio.

Los Morancos y Chenoa

La velada estará amenizada por Los Morancos: «Juan y Medio me pasó el teléfono de César Cadaval y en cuanto los llamé aceptaron ser los maestros de ceremonias», comenta Bravo. Darán paso a las actuaciones de Nuria Fergó, Chenoa y Adrián Martín, que a sus 11 años demuestra que la malformación congénita que padece no le impide triunfar en la música. Y antes de que los Dj tomen el escenario, se celebrará la subasta: «Se podrá pujar por ocho piezas muy especiales, entre las que se incluye una invitación al Festival de Cine de Dubái».

No faltarán los fieles a la cita, como Isabel Gemio y Bertín Osborne, además del Padre Ángel, cuya Asociación Mensajeros de la Paz será, junto a las fundaciones Global Gift, Eva Longoria, Ángela Navarro y Teatro Real, la beneficiaria de la noche. El mundo del fútbol estará representado por Cristiano Ronaldo, que recogerá el Premio a la Labor Humanitaria: «Tras una conversación en la que descubrí su gran trabajo filantrópico, le convencí para que lo aceptase», explica María, que nos avanza que en la alfombra roja quizá desfilen las prendas de algún diseñador conocido: «Rosa Clará siempre nos apoya, al igual que Pedro del Hierro».

La víspera de esta gala ha estado empañada por la polémica después de que varios medios asegurasen que Longoria y Bravo se habían asociado para inaugurar un exclusivo chiringuito en Marbella: «Este proyecto es sólo cosa mía. Además, no tendrá nada de “exclusivo” porque será asequible para todos los bolsillos», aclara Bravo. «De hecho, mi intención es que sirva de antesala para la gala de Marbella», añade. Este nuevo negocio es también una excusa para estar más tiempo en su ciudad natal, donde tiene a su familia y de la que habla como un lugar muy solidario, en especial por la labor que allí prestan organizaciones como Cáritas y que conoce en primera persona: «Cuando mis padres se divorciaron, mi madre les pidió ayuda para mí y mis hermanos hasta que ella encontrase trabajo», confiesa.