Un desfile sobre ruedas lleno de luz y brillo

La IX Pasarela de Moda que organiza este diario, y que tuvo como punto de encuentro las instalaciones de Lexus Madrid-Norte, reunió a algunas de las agujas más prestigiosas de nuestra industria textil como Custo Barcelona, Agatha Ruiz de la Prada y Ulises Mérida. Una rompedora fusión de romanticismo, vanguardia y color

La IX Pasarela de Moda que organiza este diario, y que tuvo como punto de encuentro las instalaciones de Lexus Madrid-Norte, reunió a algunas de las agujas más prestigiosas de nuestra industria textil como Custo Barcelona, Agatha Ruiz de la Prada y Ulises Mérida

La espectacular «perfomance» de pintura en directo del artista catalán Quim Moya, quien en tan sólo unos minutos sorprendía a todos con un mural en purpurina del nuevo Lexus LC 500, daba comienzo la IX Pasarela de Moda de LA RAZÓN que volvió a reunir el pasado jueves a algunas de las más prestigiosas agujas de nuestra industria textil. Ágatha Ruiz de la Prada, Custo Barcelona y Ulises Mérida presentaron sus propuestas para esta primavera-verano. El «front row» estuvo ocupado por rostros tan conocidos como los de los toreros Óscar Higares y Posada Maravillas, la galerista María Porto, las modelos Arancha del Sol y Mónica Hoyos, la empresaria y relaciones públicas Nuria March, la ex nuera de la Infanta Pilar, Mónica Martín Luque, la escritora Marina Castaño, la ex mujer de Pepe Navarro, Eva Zaldívar, Nieves Padorno y Marta González, entre otros. Además, decenas de bloggers de moda acudieron a esta nueva cita con la moda, entre los que destacaba por sus siempre llamativos estilismos Aaron Fernández. También, reconocidos diseñadores como Petro Valverde o Miguel Merinero e hijo, siguieron atentos las colecciones de sus compañeros de profesión.

La primera en transformar la pasarela fue Ágatha Ruiz de la Prada. Y lo hizo convirtiendo el desfile en una «pool party». La marca mostró su delirante propuesta recordando sus ya clásicos códigos estéticos: la innovación de materiales, la fuerza energética del color y el surrealismo de sus patronajes sólo aptos para las más atrevidas. Lentejuelas cosidas a mano en forma de corazón, bañadores enmarcando vientres en forma de flor, albornoces en dos tamaños, uno amplio y largo para utilizar también como toalla y otro más corto, en forma de capa, en alusión a Elisabeth Taylor en «Cleopatra» o las piezas tratadas como esculturas de Jeff Koons, con miles de flores ensartadas al estilo «Puppy», la mascota del Guggenheim de Bilbao. Imaginación elevada a la máxima potencia al recurrir a materiales atípicos en la moda como lúrex, plástico, metacrilato en las sandalias con plataforma rosa, césped artificial en sus portabotellas o peluche para los portatoallas. Una explosión de vitalidad y color sobre la pasarela de LA RAZÓN.

A continuación, el desfile tomó un matiz más glamuroso con la presentación de «Way More», la nueva colección de Custo Barcelona, marcada por prendas más trabajadas y cosidas completamente a mano. Con ella, la firma de Custo Dalmau presenta su renovada energía que se refleja en vestidos con pasamanería, apliques y bordados artesanales. Sudaderas y bombers con lentejuelas mezcladas con tejidos calados y de guipur. Pantalones anchos de acabados metálicos y apliques de paillete. El color viene marcado por el dorado y los colores vivos como el rojo, los terracotas y malvas pero siempre con el brillo metálico como principal hilo conductor.

Por último, UIises Mérida llenó de romanticismo el desfile con su propuesta estival. Para esta temporada, el diseñador manchego imagina a una turista inglesa paseando por las playas del Lido veneciano. Y la luz como protagonista indiscutible. El modisto vuelve a hacer gala de su magistral dominio del patronaje con una propuesta con impecables piezas que liberan la silueta femenina haciéndolas más fluidas y ligeras. El manchego apuesta por los vestidos pero, sobre todo, por los pantalones, súper anchos o más estrechos por encima del tobillo, acompañados de vaporosas blusas y por camisas con mangas oversize. «Un patronaje sencillo porque las telas son tan ricas que hablan ellas solas», según el propio diseñador. La paleta cromática queda reducida prácticamente al blanco y el azul marino, así como el estampado de rayas, primera vez que lo usa. Y, en cuanto a los tejidos, gasas, linos, algodón y seda. Una propuesta ponible que podría encajar en el armario de cualquier mujer y que, arrancó el aplauso de todos los invitados. Una ovación que se prolongó durante algunos minutos enlazando con el carrusel final que dio paso al «kissing room» y a un cóctel que duró hasta altas horas de la noche.

CUSTO BARCELONA

«Way More», nombre de la nueva colección primavera-verano de Custo Barcelona, viene marcada por una cualidad «maximalista», en donde las explosiones de color, los estampados y sus peculiares textiles se mezclan para desembocar en piezas excepcionales. Con esta propuesta, el diseñador da un paso más para llevar la filosofía «more is more» como bandera. El resultado son prendas más trabajadas, cosidas completamente a mano, más riqueza en los materiales, más creatividad y una silueta más poderosa e intensa. En la imagen, un vestido de corte mini y pailletes cosidos a mano.

ULISES MÉRIDA

El diseñador ha puesto la nota de romanticismo sobre la pasarela de LA RAZÓN. Una colección marcada por la ligereza de los tejidos –tules, gasas, seda, lino y algodón– que se deslizaban por la pasarela livianos y transparentes sin oprimir el cuerpo femenino. En «Luz», el manchego presenta piezas muy ponibles, sobre todo, pantalones por encima del tobillo y los zapatos planos tipo Oxford, en una apuesta por la comodidad y cierto aire masculino. En la imagen, un traje con estampado de rayas en blanco y azul marino, una novedad en la trayectoria de Ulises Mérida.

AGATHA RUIZ DE LA PRADA

La colección «Cool Party» de Agatha Ruiz de la Prada es un delirante universo a pie de piscina. La diseñadora no renuncia a su seña de identidad por antonomasia que es el color con propuestas que no dejan indiferente a nadie y destinadas a mujeres atrevidas y únicas. Especial atención merecen los accesorios, comerciales y divertidos como el portatoallas realizado en césped artificial o una bandolera forrada en peluche especialmente diseñada para llevar la botella de agua a la piscina. En la fotografía, bañador de talle bajo y con lentejuelas cosidas a mano en forma de corazón