Carnavales desmasificados

Los llamados «ensayos generales» hacen que los aficionados puedan acercarse a este ambiente íntimo de los cuplés

El coro femenino «Welcome to cabaret» durante su actuación
El coro femenino «Welcome to cabaret» durante su actuación

Al carnaval de Cádiz se va de muchas maneras pero nunca se sabe muy bien cómo o cuándo se sale vivo de esta fiesta que ya disfruta la ciudad. Aunque el concurso de agrupaciones haya comenzado en el Gran Teatro Falla y hasta la famosa Gran Final queden todavía varias semanas, estos días de sesiones previas se convierten en las últimas oportunidades para disfrutar del más puro ambiente «carnavalero» antes de que las calles del centro se masifiquen en las principales citas de la fiesta. Desde hace unos años, casi todo el que quiere encontrar la verdadera raíz popular de las comparsas y chirigotas evita las noches de botellón donde cada vez se encuentran menos gaditanos y aficionados a las coplas.

Por decirlo en gaditano, en «preliminares» hay que dejarse el reloj en casa, poner un pie en la plaza de San Juan de Dios y comenzar un itinerario preñado de peñas, bares y locales donde las agrupaciones dan los últimos retoques a su repertorio. Los llamados «ensayos generales» hacen posible que los aficionados puedan disfrutar en un ambiente íntimo de los pasodobles y cuplés que se van preparando antes de que sean cantados en el Falla ante público y jurado. En la mayoría de ellos no hay que pagar entrada, aunque siempre es casi obligado tomarse como mínimo una consumición mientras el grupo interpreta las letras más mordaces e irónicas del momento. También se pueden acercar hasta el mismo teatro que hasta el domingo acoge esta primera fase de la competición. Aunque la Gran Final tenga el reconocimiento del gran público, en las semanas anteriores actúan los mismos grupos y hay mayor posibilidad de hacerse con unas entradas, algo que es imposible para la mítica noche. La otra ventaja es que el ambiente que se vive en estas sesiones es mucho más sosegado ya que el público está compuesto principalmente por aficionados al carnaval y miembros de otras agrupaciones.

Todos los barrios que forman parte del casco histórico de Cádiz son válidos para perderse por el laberinto que forman sus calles. En algunos momentos, no se sabe muy bien en qué dirección se camina, mientras el mar que aparece al fondo de una calle empinada y que se confunde con el cielo sirve de orientación. Santa María, Pópulo, Mentidero, La Palma, La Viña forman el parte de un nomenclátor marítimo por el que hay que pasear para dar con la verdad de una ciudad irrepetible que cada comienzo de año se reinventa con el antifaz y los papelillos del carnaval. En el Mercado de Abastos de la plaza de la Libertad, recientemente restaurado, es posible comprar pescado y pedir que te lo hagan en algunos de los nuevos establecimientos hosteleros que se han instalados en la antigua plaza de piedra ostionera entre el griterío de los vendedores que anuncian su mercancía mientras hablan con los clientes y curiosos.

Para los que busquen un ambiente más íntimo y nocturno, lo mejor es tomarse esta noche una copa en el mítico Pay-Pay, café-teatro en la calle Silencio donde la Bella Tatoo ofrecerá a todos los asistentes el nuevo show que ha preparado con motivo del carnaval. Esta drag queen se ha hecho muy popular en los últimos años al convertirse en una de las referencias del transformismo en la provincia de Cádiz. En el mismo lugar pero al día siguiente y en clave literaria tendrá lugar el espectáculo «Coordenadas» nacido de la colaboración de músico Juan Luis Pineda, el poeta Alejandro Luque y el productor David Molina.

Para los que se le quede chica la capital gaditana, en los pueblos que forman parte de la bahía y de la Costa Noroeste, como San Fernando, Puerto Real, Chipiona, Rota o Sanlúcar de Barrameda y Trebujena, se viven también estos días de carnaval íntimo al amparo de las agrupaciones que perfilan su repertorio antes de salir a la calle. Una excusa para conocer estos pueblos pegados al mar y a la marisma donde hay verdaderos templos culinarios así como espectaculares paisajes para los que quieran hacer deporte o disfrutar de la tranquilidad del aire libre. A los conocidos restaurantes de Bajo de Guía de Sanlúcar se le suman las ventas que alrededor de Trebujena ofrecen platos de origen rural realizados con arroces, pescados y caza autóctonos que se riegan con el primer mosto recién obtenido tras los meses del frío.