Emilio Fornieles contra «el crimen» de «olvidar el niño que fuiste»

El andaluz afincado en Berlín presenta su serie «Gigantes sobre esparto» en octubre en la Fashion Live de Bratislava

El lepero Emilio Fornieles recrea su serie «Pintores con letra grande» en «Gigantes sobre esparto»

El andaluz afincado en Berlín presenta su serie «Gigantes sobre esparto» en octubre en la Fashion Live de Bratislava

«Primero conquistaremos Berlín» –Cohen a la inversa, con quejío de Morente de fondo–, después, si no Manhattan, «Bratislava, Dinamarca, la República Checa». El alfa de todo artista radica, también, como en la canción versionada en «Omega», en escapar a la condena «a 20 años de hastío por intentar cambiar el sistema desde dentro». Bendecido por Saramago –el autor de «Ensayo sobre la ceguera» supo ver una luz que deslumbra «la caverna»–, el pintor andaluz afincado en Berlín Emilio Fornieles acaba de terminar la serie «Gigantes sobre Esparto», un tributo a la tradición y a cultura españolas en el extranjero, con la particularidad de que el artista de origen lepero recrea sus obras –«un flash back con trazos de agresividad y serenidad», define–, por primera vez, sobre espadrilles, las típicas zapatillas de esparto. Si uno es de donde pisa, Fornieles traslada al asfalto berlinés, con trazos zurdos, algo tan andaluz, tan « marca España» como las zapatillas de esparto, nacidas en parte para caminar el albero, lo que emparenta con la metáfora de la capacidad de adaptación sin olvidar las raíces.

La serie de Fornieles apuesta por tradiciones olvidadas, «como el Nobel portugués José Saramago reflejaba en su libro ‘La Caverna’», con el matiz de que ha recreado algunos de los enormes rostros de su serie «Pintores con letra grande», que cumple una década, en un material que pudiera parecer imposible, «sobre 9 o 10 centímetros», y que verá la luz en la Fashion Live Bratislava en octubre. La serie está compuesta de 20 pares de zapatos con los personajes de «Pintores con letra grande», realizados en unos espadrilles de la firma riojana Aedo. Las modelos que lucirán estas obras de arte llevarán bisutería bohemia con base de cristales realizada por la artista checo-danesa Zofie Angelic. Creadora y artista de sólida trayectoria como diseñadora para Mercedes-Benz, Fashion Week Berlin, Praga o Dubai, Angelic será la artista invitada en la edición de este año en Bratislava. Ana María Matute, Sorolla, Antonio Machado, Barceló, Unamuno, Cervantes, El Greco, María Zambrano, Alexandre, Velázquez, Goya, Valle-Inclán, Gloria Fuertes, Baroja, Neruda o Cernuda son algunos de los personajes a los que Fornieles rinde tributo. La exposición será completada con «textos alusivos a la historia del calzado, del trabajo del esparto en España o de la importancia de este tipo de material como producto ibérico».

Emilio Fornieles, afincado en Berlín desde hace varios años –«al principio fue un escollo» y ahora habla «francés, inglés y alemán»–, es conocido, entre otras cosas, por sus retratos con acrílico y polvo de tóner sobre maderas de gran formato y por su capacidad para parirlos en apenas una hora ante medio millar de personas (con la boca abierta), caso de la «Action Painting» de Karel Gott, el Sinatra europeo, en el Palacio del Arte de Praga.

Después de una formación académica vinculada al dibujo técnico, empezó a colaborar en estudios de arquitectura, alternando su profesión cómo dibujante técnico en edificación y obra civil con su vocación artística. Surgió así su primera exposición en el Instituto Andaluz de la Juventud de Huelva en 2006 y resultó finalista en el «Premio Nacional de pintura XX Salón de Otoño de Huelva». Destaca, en 2007, la citada exposición inaugurada por Saramago en Castril, quien lo definió como «un artista autodidacta que no se avergüenza de serlo, que, movido por su propio genio, busca y encuentra caminos súbitamente nuevos». Posteriormente, surgieron «Urban Landscapes» (2008) o «Angelitos Negros» (2009), series también premiadas en diferentes certámenes. De su obra destacan, entre otras, la denominada «Black Serie/ B.Sides», en 2014, donde tomó reminiscencias renacentistas y barrocas para abordar aspectos tan naturales como el amor, la pasión y las relaciones sexuales. Fornieles, que entiende el arte como «algo intrínseco» con lo que se nace y como «una necesidad», un maldito don o una bendición maldita porque en ocasiones «socialmente no es comprensible», siente el proceso de creación como «una necesidad imparable sin límites». El autor parte del desorden o el caos hacia la armonía, una técnica que comparte con alumnos y aficionados, tanto en España como en Berlín, en la Lette Akademie. Su mayor influencia radica en la literatura. Parte de una letra, forma «sílabas», palabras, versos y al final «desarrollas tu lenguaje». «Lo absoluto sólo crea divergencia, nos limita a nosotros mismos», señala a LA RAZÓN, «abierto siempre a aprender». Entre los autores a los que ha plasmado en su carrera está Dostoievski, en una particular versión de «Crimen y Castigo». «El precio de la libertad es muy caro para el artista», explica desde Berlín, camino y posada, mientras insiste con una humildad impropia cuando el talento excede a uno mismo: «Nunca hay que olvidar el niño que fuiste. Eso sí que sería un crimen».