Iglesias avisa de un entendimiento PP-PSOE en Cádiz: «Así no, Susana»

Podemos juega a un doble lenguaje con sus «marcas blancas»

José María González «Kichi», candidato de «Por Cádiz sí se puede»

Podemos juega a un difícil equilibrio. Por una parte proclama la independencia de las agrupaciones de electores –como «Por Cádiz sí se Puede» o «Participa Sevilla»– que concurrieron a las elecciones municipales y, por otra, presiona de cara a los pactos y alianzas que pueden formalizarse en los ayuntamientos.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, expresó ayer su recelo ante la posibilidad de PP y PSOE de impedir que «Por Cádiz sí se puede» se haga con la Alcaldía de la capital gaditana. «Así no, Pedro; así no, Susana», aseveró al respecto ayer en referencia al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y a la líder de los socialistas andaluces, Susana Díaz.

La agrupación de electores que encabezó en Cádiz José María González «Kichi» puede ser la fuerza que gobierne la capital los próximos cuatro años, ya que el Partido Popular obtuvo más apoyo, pero perdió la mayoría absoluta que ostentaba Teófila Martínez. Para que esto suceda es necesaria la concurrencia del Partido Socialista, que fue la tercera fuerza en respaldo, y de Izquierda Unida. Hay recelo en el PSOE a acercarse a la «marca blanca» de Podemos en Cádiz, de ahí que esté surgiendo la posibilidad de una «entente cordiale» con el Partido Socialista.

Iglesias se refirió a este asunto en Toledo durante la celebración del Día de Castilla-La Mancha, en un acto en la Plaza de Zocodover, que estaba abarrotada. Le acompañó el secretario regional de Podemos y diputado electo José García Molina.

El líder de Podemos señaló que su formación está dispuesta a llegar a acuerdos si en el PSOE tienen intención de cambiar. «Si el PSOE no gira, con nosotros no hay acuerdo».

El tablero de juego es complicado porque el PSOE de Susana Díaz necesitaría el apoyo de las marcas blancas de Podemos en otras capitales como Córdoba o Sevilla si quiere gobernar y desbancar a los populares, pese a que fueron la fuerza más votada en las elecciones del 24 de mayo. Además, está pendiente el acuerdo de investidura. El voto favorable de la formación de Pablo Iglesias acabaría definitivamente con la interinidad de Susana Díaz. Es previsible que haya acuerdo antes del 5 de julio. Pero si no lo hay, la presidenta en funciones de la Junta se vería abocada a convocar nuevas elecciones. Susana Díaz, cuando compareció ante los medios después de las elecciones municipales, dejó claro que no intentaría formalizar gobierno en Cádiz, donde la formación de «Kichi» quedó en segundo lugar. Sin embargo, en el resto de capitales sí abrirían los cauces de diálogo con todos para buscar alianzas. Pedro Sánchez, sin embargo, ha ordenado que no se pacte ni con el Partido Popular ni con Bildu.