La Caixa propone que la Junta lidere la restauración de las Atarazanas

Cultura remite al «incumplimiento» del acuerdo y reclama una ndemnización

Luciano Alonso recordó a La Caixa con imágenes el compromiso adquirido en su momento con las Reales Atarazanas
Luciano Alonso recordó a La Caixa con imágenes el compromiso adquirido en su momento con las Reales Atarazanas

La Caixa no da marcha atrás. Su decisión de llevarse el Caixafórum a la Torre Pelli es firme. Así lo transmitió tanto a la Junta de Andalucía como al Ayuntamiento. Incluso desveló que el «ambicioso» centro cultural y social abrirá durante 2014. Se expone ahora a la reclamación por parte de la consejería de Cultura de una multimillonaria indemnización por el incumplimiento del acuerdo firmado para dar uso a las Atarazanas, algo que ayer trató de contrarrestar ofreciendo su colaboración en un proyecto de restauración cofinanciado a tres bandas, liderado por la Junta y con la participación del Ayuntamiento. Un auténtico canto al sol.

El director general de la Fundación La Caixa, Jaime Lanaspa, se comprometió a «secundar la iniciativa que consensúen ambas administraciones, asumiendo la financiación de una tercera parte de su coste», poniendo a disposición de la Junta el proyecto del arquitecto Vázquez Consuegra. Un imposible como demuestra la falta de acuerdo ocho años después del cierre al público de la iglesia de Santa Catalina.

Al margen de esta singular «compensación», La Caixa se limitó a recordar la potente inversión que realiza en Andalucía, que en 2013 ascenderá a 43 millones, «priorizando» siempre «la lucha contra la pobreza infantil, el fomento del empleo –el programa Incorpora ha creado 1.100 puestos este año– y el acceso a la vivienda». En Sevilla, también se compromete a elevar su dotación a la obra social aumentando una partida que en 2012 fue de 11,7 millones.

La Junta rechazó esta oferta al considerar que el proyecto de Vázquez Consuegra es específico para un Caixafórum. Por muchas cosas y por estar «en pleno corazón de Sevilla», «ellos mismos dijeron que sería el mejor de España». El consejero de Cultura, que calificó esta propuesta como «extraña», anunció que se iniciará el procedimiento para la extinción de la concesión del bien por renuncia de la entidad financiera a realizar el proyecto. Finalizado el mismo, se resolverá el contrato, se recuperará el inmueble y, en tercer lugar, se fijará la indemnización. En 75 años, la inversión que habría recibido Sevilla alcanzaría los 320 millones. ¿Cuánto puede pedir la Administración autonómica? Luciano Alonso explicó que la valoración económica será «proporcional al compromiso firmado y al daño ocasionado»: la rehabilitación se fijó en 20 millones y un canón de cuatro más anuales durante el periodo de cesión de la Atarazanas. La Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, modificada en 2009 precisamente para satisfacer la «exigencia» de La Caixa respecto a la concesión, especifica en el primer apartado del artículo 108 que tendrán la consideración de infracciones muy graves», entre otras acciones, «el incumplimiento de las medidas autorizadas». La no aceptación de la sanción abriría la puerta de la Justicia a la entidad bancaria. «Han dicho que se quieren ir y se van a la Torre Pelli (...) Pero Andalucía y Sevilla merecen ser respetadas», concluyó Alonso, agradecido por el «extraordinario» apoyo recibido por el posicionamiento de la Junta, empezando por el del Pleno del Ayuntamiento pero también por «una mayoría de sevillanos».

La Junta no escucha las alternativas «museísticas «de Zoido para el edificio. «Una vez que recuperemos y comprobemos su estado, decidiremos cómo vamos a poner nuevamente ese patrimonio al servicio de los sevillanos», se limitó a señalar Alonso, defraudado.

Zoido no valoró el ofrecimiento de La Caixa. Antes de la reunión sí recordó que el Ayuntamiento no puede negociar al no ser parte implicada, pero insistió en que lo que desea es que se restaure el edificio y, en cualquier caso, pidió «que se cumpla la ley».

El alcalde también indicó que los planes de protección de Catedral, Alcázar, Magdalena y San Andrés terminarán en primer semestre de 2013.