La integración de Caixabank obliga al cierre de 220 sucursales en la región

Los sindicatos concretan que este proceso no contempla ningún despido

Unos operarios cambian el antiguo rótulo de Cajasol
Unos operarios cambian el antiguo rótulo de Cajasol

El proceso de integración de las oficinas de Cajasol y de La Caixa conllevará el cierre de 220 sucursales en la comunidad, según aseguraron ayer fuentes sindicales, que cifraron en 441 las que se verán implicadas en este proceso en toda Andalucía. Con estas cifras, Sevilla es la provincia más afectada por esta operación, con 183 oficinas implicadas en esta operación, seguida por Cádiz (54), Huelva (60), Granada (20), Córdoba (46), Málaga (34), Jaén (24) y Almería (20).

El proceso de fusión de las sucursales de las entidades arrancó hace unas semanas en Andalucía oriental y ahora se continúa en la zona occidental de la comunidad. Según estas fuentes sindicales, a finales de la semana pasada recibieron una información oficial sobre la integración y señalan que las cifras que aportan «no tienen por qué ser el mapa completo puesto que hay integraciones que se van a demorar un poco por necesidad de adecuación de los locales». En este sentido, concretan que los cierres previstos se llevarán a cabo desde mediados del mes que viene hasta la segunda semana de marzo.

Con este último paso, se complementa la integración informática y operativa de Cajasol en Caixabank realizada el pasado diciembre, la de las oficinas se ha llevado a cabo durante este mes y con posterioridad se concluirá con la del personal. Esta fase deberá ser la del establecimiento de las plantillas teóricas de las nuevas oficinas, así como los traslados y otras medidas de movilidad geográfica. Una estrategia «de carácter forzoso», según mantienen los sindicatos, que acordaron con Caixabank limitar estos casos a 850. Este acuerdo «no contemplaba despidos, toda vez que las suspensiones forzosas de contratos ya se efectuaron en los meses de julio y agosto de 2012, mientras que ahora se aplicarán las medidas de movilidad, con un máximo de 850 afectados», recalcan.

Los sindicatos piden que las medidas de movilidad «se efectúen dentro de un territorio reducido y que esta integración se aproveche para atender a los centros deficitarios de recursos humanos y medios técnicos, a los que habrá que dotar convenientemente, para paliar el déficit de plantilla y así dar una adecuada atención a la clientela».

«Pedimos que la entidad haga un esfuerzo para que el mayor número de personas permanezca y se quede dentro del territorio», han agregado las fuentes sindicales. Este proceso de integración «es un proceso gradual, motivado para afrontar la duplicidad de oficinas, de forma que la integración se basará en criterios como evitar perjudicar a los clientes, la proximidad de oficinas o ver el tamaño de cada local».