Toros

Mano a mano

Morante le regaló el sobrero a Pablo Aguado, que triunfó y salió a hombres en su primera Goyesca

El diestro Pablo Aguado, triunfador de la tradicional corrida Goyesca en la Plaza de Toros de Ronda / Foto: EFE
El diestro Pablo Aguado, triunfador de la tradicional corrida Goyesca en la Plaza de Toros de Ronda / Foto: EFE

Morante le regaló el sobrero a Pablo Aguado, que triunfó y salió a hombres en su primera Goyesca

En las corridas de toros, en ocasiones especiales, se solían anunciar festejos en solitario, en terna o mano a mano. De esta forma, los dos toreros comparten cartel para dar lidia y muerte de los astados anunciados. Como es sabido, en corridas de mano a mano, dos toreros suelen estoquear seis toros. Por tanto, los diestros rivalizan en el ruedo. Desde Frascuelo y Lagartijo en el Siglo XIX, la historia ha dejado patente el enfrentamiento de distintos toreros hasta llegar a nuestros días. En Cádiz, en 1912, tuvo lugar el primer mano a mano entre Joselito “El Gallo” y Juan Belmonte. Gallito y Belmonte, compartieron cartel numerosas tardes, dividiendo a la afición entre gallistas y belmontistas. En agosto de1959, Antonio Ordóñez y Luis Miguel Dominguín protagonizaron un sobrebio mano a mano en la Plaza de toros de Málaga. Hemingway dijo: “Fue una de las mejores corridas que he visto. Luis Miguel y Ordóñez actuaron como si fuese lo más serio de sus vidas”. El Premio Nobel escribió por entonces “Verano sangriento” o “Verano peligroso”, haciendo alusión a los duelos que mantuvieron los dos cuñados por distintos cosos de la piel de toro de España. Otro tipo de “mano a mano” fueron aquellos que unieron en sus carteles a Curro Romero y Rafael de Paula. “Los carteles anuncian/ un mano a mano/ camino de la plaza/ van los gitanos”. Este fin de semana tuvo lugar la tradicional Goyesca de Ronda un nuevo mano a mano, en esta ocasión, entre los toreros Morante de la Puebla y Pablo Aguado. Ha sido el primero, entre los dos espadas sevillanos. Cuentan que Morante le regaló el sobrero a Pablo Aguado. Más que curioso, fue algo inusual en los toros. Gracias a ese detalle, Aguado triunfó y salió a hombros en su primera corrida Goyesca.