Sevilla celebra los 25 años del evento que «cambió el rumbo del país»

Juan Carlos I: «La ciudad y España estuvieron, sin duda, a la altura del desafío»

El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía, junto al ex presidente Felipe González, Susana Díaz, Juan Ignacio Zoido y Juan Espadas, durante la alocución de Julio Cuesta
El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía, junto al ex presidente Felipe González, Susana Díaz, Juan Ignacio Zoido y Juan Espadas, durante la alocución de Julio Cuesta

Juan Carlos I: «La ciudad y España estuvieron, sin duda, a la altura del desafío»

El Rey Juan Carlos aseguró que la Expo’92, de cuya inauguración se cumplió ayer el 25 aniversario, «puso de relieve en todo el mundo el empuje de una España segura de sí misma y comprometida con el futuro». En el acto de apertura del programa de actos de este 25 aniversario, Don Juan Carlos, acompañado por Doña Sofía, a la misma hora del mismo día en el que inauguraron la Exposición Universal, defendió que entonces «la ciudad y España estuvieron, sin duda, a la altura del desafío». El país «proyectó la más amplia y rica representación de su cultura», enfatizó Juan Carlos I, añadiendo que la Expo’92 «dejó un legado fructífero» en materia de infraestructuras, gracias «al potencial propio que Sevilla supo proyectar». «Sevilla fue el lugar idóneo para un proyecto ambicioso».

El Rey emérito definió la Expo’92 como «una ocasión singular para que todos los países se reunieran para mostrar lo mejor de sus logros y de su cultura», en un discurso pronunciado en el Alcázar de Sevilla, que fue seguido por el ex presidente Felipe González, la presidenta de la Junta, Susana Díaz, el ministro del Interior y ex alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, y los que fueron comisarios de la Expo’92, Manuel Olivencia y Emilio Cassinello.

Felipe González, que como el resto de los oradores citó a Jacinto Pellón, que fue consejero delegado de la sociedad estatal Expo’92, como uno de los artífices de la muestra, destacó que «el cambio no debe acabar» y que «nada es insuperable; al contrario: tenemos más materia prima que nunca» y alentó a seguir superando retos «sin resignación ni rencor». González, que habló de lo que España es capaz de hacer «desde la concordia», también llamó a «superar cualquier sectarismo para no volver atrás» y añadió que si la Expo’92 fue «una fantástica excusa para poner en marcha una nueva dirección, ahora no necesitamos excusas porque tenemos un país moderno». No obstante, advirtió que modernizar un país es como ir en bicicleta, «siempre pedaleando» y una tarea que no admite la resignación y que debe acometerse «desde el espíritu de servicio público y desde la concordia». González aseguró que aquella celebración «marcó un antes y un después» tanto en el ámbito público como en el de la iniciativa privada y con ironía no exenta de cariño se refirió al «espíritu sevillano» y al inicial escepticismo con que fue acogido el proyecto asegurando que los sevillanos «ahora están convencidos de que hubo una Exposición Universal hace 25 años».

Como «una apuesta arriesgada y justa que cambió el rumbo del país y el destino de Andalucía» definió la Expo’92 Susana Díaz, además, de como la demostración de que «éramos capaces de hacer lo que nos proponíamos». Díaz también destacó que aquella celebración fue «un ejemplo de diálogo, convivencia y respeto; una apuesta por la paz y el desarrollo colectivo de los pueblos», y señaló que el reto ahora es construir un «nuevo modelo de economía sostenible y respetuoso con las personas». La presidenta recordó además su presencia a la muestra universal como joven visitante y destacó que allí aprendió «que Andalucía podía ser lo que quisiera», subrayó.

El alcalde de Sevilla, como fruto de la Expo’92, resaltó el parque tecnológico que existe en sus terrenos, con 400 empresas, 16.000 trabajadores y 2.000 millones de euros de facturación anuales –y 57 patentes sólo en 2015–. Espadas mostró su deseo de que el mencionado espacio empresarial sirva para «volver a dinamizar la ciudad y mirar al futuro con ilusión».

Juan Ignacio Zoido citó a don Juan Carlos y Felipe González como principales impulsores de la muestra, que puso como ejemplo de las palabras de Ortega: «Para progresar hay que pensar en grande, y para avanzar hay que mirar lejos».

El comisario de este XXV aniversario, Julio Cuesta, recordó los casi 42 millones de visitas que registró la Expo’92 y cómo ésta «generó un nuevo y atractivo modelo» de exposición, como demuestra que con el rango de universal no se celebrara ninguna desde los años setenta y que, tras 1992, ya vayan tres y Dubai, París y Osaka opten a una cuarta.

La capital de Andalucía revivió aquel 20 de abril de 1992 en que se convertía en capital global con la inauguración de su Exposición Universal, en la que participaron 127 países y por la que pasaron más de 41 millones de personas. Los actos de conmemoración se celebrarán hasta octubre.