El paro baja en 7.169 personas en junio y deja la cifra en 133.242 en Castilla y León

La afiliación a la Seguridad Social aumenta un 0,84% y supera ya los 929.500 trabajadores

La Razón
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El paro bajó en Castilla y León en 7.169 personas en el mes de junio, lo que supone un 5,11 por ciento menos respecto a mayo y deja la cifra total de desempleados en 133.242. De ellos, el 56,1 por ciento son mujeres. Con estos últimos datos, en el último año el paro descendió en la Comunidad en 8.401 personas, según los datos proporcionados por el Ministerio de Empleo.

Además, la evolución mensual en la Región fue mejor que en el conjunto de España, donde cayó un 2,07 por ciento (menos de la mitad que en Castilla y León).

Por sectores económicos, el 73,4 por ciento de la caída lo protagonizó el sector servicios. Después, a mucha distancia, se situó la industria, la construcción y la agricultura.

En cuanto a las provincias, el desempleo bajó en todas en la evolución mensual. Así, en Soria cayó un 9,32 por ciento, con 321 parados menos; en Segovia, un 6,44, con 429 menos; en Ávila, un 5,92 por ciento (-647); en Zamora, un 5,78 por ciento (-664); en Burgos, un 5,49 (-966); en Palencia, un 5,27 por ciento (-455); en Salamanca un 5,19 por ciento (-1.153); en León un 4,46 por ciento (-1.320) y en Valladolid un 4,06 (-1.214).

De esta forma, el territorio con más desempleados en estos momentos es Valladolid, seguida de león, Salamanca, Burgos, Zamora, Ávila, Palencia, Segovia y Soria.

Por otra parte, en junio se firmaron en la Comunidad 93.909 nuevos contratos, 4.325 más que en mayo, y del total 86.579 fueron temporales, el 92,1 por ciento y 7.330 indefinidos.

Asimismo, el número de afiliados a la Seguridad Social aumentó en la Comunidad un 0,84 por ciento, al sumar 7.706 cotizantes nuevos, con lo que el sistema acumula ya los 929.356 trabajadores. En cuanto a los regímenes, la mayor parte se registró en el general, seguidos de los autónomos y del régimen del carbón.

Por provincias, la mayor subida se dio en Ávila (1,5 por ciento más) y en Segovia (1,42 por ciento). En la otra cara de la moneda se situó Valladolid (0,47) y por encima de la media regional se encontraron Soria (1,31) y Zamora (1,25 por ciento).

Reacciones

Una vez conocidos los datos las reacciones no se hicieron esperar. Así, el viceconsejero en funciones de Empleo y Diálogo Social, Mariano Gredilla, destacó que en los últimos cuatro años 60.000 castellanos y leoneses han dejado de ser desempleados, lo que ha supuesto que la tasa de paro haya pasado del 20,38 por ciento del inicio de la legislatura al 12,42 del pasado mes.

Gredilla, que también subrayó que ya se ha recuperado el 76,5 por ciento del empleo perdido durante la crisis, se mostró convencido de que la próxima Encuesta de Población Activa (EPA) confirmará el cumplimiento del objetivo marcado al inicio de la legislatura de alcanzar el millón de ocupados.

Al mismo tiempo, recalcó que para encontrar en la serie histórica un mes de junio con una cifra de parados tan baja hay que remontarse al año 2008, a la vez que matizó que la reducción del pasado mes ha sido superior en un millar de trabajadores a la media de este mes en los últimos años.

Aunque hizo un llamamiento a la prudencia, argumentó que el incremento de las filiaciones a la Seguridad Social por encima de la caída del paro pone de manifiesto que existe un «descenso real del paro» que llega a todos los sectores.

Por otro lado, la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale) calificó de positivo el descenso pero reclamó una mayor flexibilidad y la adaptación de la contratación a las necesidades coyunturales y estructurales de cada sector.

En este sentido, insistió en la necesidad de consolidar esta «clara tendencia positiva profundizando en un marco jurídico flexible que favorezca la capacidad de adaptación de las empresas a los ciclos económicos y posibilite la creación estable de puestos de trabajo».

Los sindicatos, por su parte, advirtieron de que las cifras ponen de manifiesto «la ralentización en la creación de empleo y la baja calidad de la contratación», por lo que reclamaron al nuevo Gobierno la derogación de la reforma laboral.