El Real Valladolid vuelve a Primera División tras cuatro temporadas, ante una afición enfervorizada

Los blanquivioletas empatan a uno ante el Numancia de Soria, pero la victoria 0 a 3 del partido de ida propicia el ascenso

La afición del Real Valladolid celebra el ascenso de su equipo a la Primera División
La afición del Real Valladolid celebra el ascenso de su equipo a la Primera División

El Real Valladolid vuelve a la Primera División del fútbol nacional. El conjunto blanquivioleta recupera una categoría que nunca, por tradición, por ciudad y por afición, debió perder.

Tras cuatro temporadas en el «infierno», como bien dirían los atléticos, el equipo liderado por Sergio González se hizo con el título del Play Off de Ascenso de la Liga 123, arropado por afición enfervorizada, que desde muchas horas antes de que empezara el partido ya estaba apoyando a los vallisoletanos.

Y es que, el buen resultado obtenido en el partido de ida en el campo de Los Pajaritos soriano, una contundente victoria por 0 a 3, hacia prever un final feliz, y al final el sueño que tantos años llevaban persiguiendo se hizo realidad. Aunque no lo tuvieron fácil, ya que los jugadores del Numancia nunca bajaron la guardia y desde el minuto uno lucharon por levantar una eliminatoria que traían casi perdida de Soria. Al final sólo pudieron empatar a uno, con goles de Manu del Moral y el «pichichi» Mata.

Desde primeras horas de la mañana la capital del Pisuerga se tiñó del color blanquivioleta de su equipo de fútbol, y según iba avanzando la jornada eran más las voces que se unían para animar a sus jugadores. Y es que, desde el club se animó a los aficionados a agolparse a las puertas del Estadio José Zorrilla para que los jugadores del Real Valladolid sintieran su aliento, y a fin que lo notaron.

Hacía muchos años que los vallisoletanos no se volcaban de esta manera con su equipo de fútbol, pero la cita lo merecía, porque cada vez es más complicado jugar en una de las mejores ligas, con las principales estrellas mundiales. A pesar del buen resultado de la ida, los nervios de la afición blanquivioleta estaban a flor de piel, que intentaban superar con cánticos de ánimo al conjunto de sus amores.

Tras más de 90 intensos minutos, a las 22,20 de ayer, el sueño del Real Valladolid se hacía realidad, y el empate a uno, le permitía volver a la Primera División, tras un final de temporada inolvidable que provocó recuperar la sintonía entre equipo y afición. Una sintonía que tendrá que afinarse en la máxima categoría del fútbol nacional, y que los vallisoletanos esperan no perder nunca.