Emotivo recuerdo de Castilla y León a la figura de Miguel Ángel Blanco

La unidad institucional protagoniza los numerosos actos públicos celebrados

Óscar Puente, María José Salgueiro, Silvia Clemente, Alfonso Fernández Mañueco, Jesús Julio Carnero y Raúl de la Hoz, entre otros, se concentran a las puertas del Ayuntamiento de Valladolid

Los principales ayuntamientos de Castilla y León acogieron numerosos actos públicos y manifestaciones en recuerdo a la figura del concejal del Partido Popular en Ermua Miguel Ángel Blanco, coincidiendo con el vigésimo aniversario de su secuestro y posterior asesinato por la banda terrorista ETA.

A las 12 horas cientos de personas y representantes políticos se agolparon a las puertas de los consistorios para llevar a cabo emotivos minutos de silencio.

Uno de los más multitudinarios fue el que se llevó a cabo en Valladolid en el que la unidad institucional fue la protagonista. El acto lo encabezó el alcalde Óscar Puente, junto a todos los grupos representantes en la institución municipal -PP, PSOE, Toma la Palabra, Si se Puede y Ciudadanos-; así como la delegada del Gobierno de España en Castilla y León, María José Salgueiro; la presidenta de las Cortes regionales, Silvia Clemente; el presidente del PP regional, Alfonso Fernández Mañueco; el secretario autonómico de esta formación, Francisco Vázquez; o el presidente de la Diputación vallisoletana, Jesús Julio Carnero, entre otros.

Puente puso como ejemplo la unidad de los grupos municipales en la lucha contra el terrorismo y en el recuerdo de las víctimas, ya que hace 20 años «esta unidad fue decisiva para acabar con ETA».

En la misma línea, María José Salgueiro indicó que «lo mínimo que podemos hacer es recordar ese momento histórico de las multitudinarias manifestaciones, ese Espíritu de Ermua que se debe mantener en el futuro».

Por su parte, Silvia Clemente aseguró que el asesinato de Miguel Ángel Blanco «marcó un antes y un después en la lucha contra el terrorismo, ya que desencadenó la indignación de la sociedad española».

Alfonso Fernández Mañueco también ensalzó el papel de las víctimas de ETA como «ejemplo» para los ciudadanos, a pesar de soportar «la carga más dura» de las últimas décadas.

Asimismo, el líder del PP elogió el denominado «Espíritu de Ermua» que deparó la unidad de los partidos políticos y de la propia sociedad, y que sirvió para «ganar la calle a los violentos».