La apuesta por la calidad convierte a Castilla y León en líder del turismo interior en España

Naturaleza, gastronomía y patrimonio cultural atraen cada día a más visitantes de todo el mundo

Numerosas bodegas de la Región ofrecen visitas a sus instalaciones que finalizan con una cata guiada por un profesional

Aún con el turismo de sol y playa a la cabeza del sector en España, el de interior ha empezado a subir posiciones rápidamente debido a su variedad y calidad.

Aún con el turismo de sol y playa a la cabeza del sector en España, el de interior ha empezado a subir posiciones rápidamente debido a su variedad y calidad. En Castilla y León, los establecimientos turísticos han sabido aprovechar el tirón para convertir nuesta Comunidad en líder del segmento.

Así, con ocho puntos declarados Patrimonio Mundial de la Unesco y una gran parte del capital cultural nacional, así como 23.000 yacimientos arqueológicos, la región cuenta también con un centenar de fiestas declaradas de interés turístico regional, nacional e internacional, entre las que sobresale la Semana Santa, una de las manifestaciones religiosas, culturales y populares con mayor arraigo y atractivo turístico. Durante estos días la Comunidad se transforma en un lugar apacible y de recogimiento que tan solo se ve interrumpido por el sonido de tambores y trompetas.

Tan variada como la propia diversidad cultural, la Semana Santa es la muestra de la devoción de sus gentes, celebrada siempre con pasión y fervor. Muestra de ello es el Museo creado en Medina de Rioseco, conocido por el valor de sus pasos, del siglo XVII.

La gastronomía es otro de los enormes atractivos de Castilla y León, que regada con la creciente variedad de caldos de las nueve denominaciones de origen con las que cuenta la vieja Castilla, hacen de ella una de las más apreciadas y completas de España. Además, el enoturismo juega un importante papel ya que la región cuenta con varios centros de interpretación y espacios museísticos dedicados a su vino, considerado uno de los mejores del mundo. También se presentan diferentes rutas que surcan la Ribera del Duero y atraviesan las tierras de El Bierzo o las que rodean a la vallisoletana Rueda, con unos caldos de vasta historia.

Por otro lado, el cuidado del detalle y el turismo rural se han convertido, con el paso de los años, en uno de los principales imanes que atrae al mayor número de viajeros. Los alojamientos con la marca de calidad de la tierra, las Posadas Reales, se ubican en localidades con valor histórico-monumental o en parajes naturales de gran belleza con una arquitectura integrada en su entorno. Situadas en edificios singulares como palacios, molinos, castillos, monasterios o casas tradicionales, ofrecen carácter, calidez, contacto con la naturaleza y especial encanto.

Tres ciudades (Ávila, Segovia y Salamanca), junto con el Yacimiento de Atapuerca, la Catedral de Burgos, las Médulas en León, la estación salmantina rupestre de Siega Verde y el Camino de Santiago ostentan el título de Patrimonio Mundial, reconocidos por su valor como monumentos naturales o por el gran interés científico y cultural que despiertan.

De este modo, la Comunidad, un territorio de contrastes donde la riqueza, diversidad y calidad mediambiental han configurado uno de los espacios geográficos más grandiosos de la Península, cuenta con un alto valor ecológico.

Castilla y León ofrece al turista una gran variedad entre la que elegir sin dejar indiferente a nadie,lo que le ha llevado a estar a la cabeza en el turismo de interior. Cultura, naturaleza, gastronomías, calidad y patrimonio se unen en nueve provincias que simbolizan el saber hacer de sus gentes, siempre abiertas al visitante.