La misericordia preside la festividad de san Josemaría, en la que participan miles de fieles

Los obispos de Valladolid y León, y cientos de párrocos, animan a llevar al día a día el mensaje del Opus Dei

Monseñor Luis Argüello preside la eucaristía en memoria de san Josemaría, que concelebraron Ignacio Font, vicario del Opus Dei en Valladolid; y José Andrés Cabrerizo, deán de la Catedral vallisoletana
Monseñor Luis Argüello preside la eucaristía en memoria de san Josemaría, que concelebraron Ignacio Font, vicario del Opus Dei en Valladolid; y José Andrés Cabrerizo, deán de la Catedral vallisoletana

Los obispos de Valladolid y León, y cientos de párrocos, animan a llevar al día a día el mensaje del Opus Dei.

La misericordia protagonizó la festividad de san Josemaría. Miles de padres y madres acompañados por sus hijos abarrotaron las catedrales de Valladolid y León para participar en la misa en memoria del fundador del Opus Dei.

La alegría desbordaba sus rostros. Con una sonrisa perenne rindieron su particular reconocimiento a san Josemaría, que siempre defendió a los que más sufrían, en un fecha muy señalada, en el marco del Año de la Misericordia convocada por el Papa Francisco. El obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello; y el de León, Julián López, junto a cientos de párrocos, animaron, a los miles de asistentes, a vivir el mensaje de la Obra.

En la Seo vallisoletana Monseñor Argüello presidió la eucaristía que concelebraron, entre otros, Ignacio Font, vicario del Opus Dei en Valladolid; y José Andrés Cabrerizo, deán de la Seo vallisoletana.

A la derecha del presbiterio, un retrato de san Josemaría recordó la figura de este querido y apreciado santo, que en los años cuarenta celebró en varias ocasiones la misa en la catedral de Valladolid, como así lo recuerdan una placa y un cuadro situados en la capilla de San José.

En la homilía, Luis Argüello glosó la figura de san Josemaría proponiéndolo como modelo en el Año de la Misericordia.

Además animó a los presentes a «sentirse hijos de Dios con la misma intensidad con la que lo hizo el fundador del Opus Dei» y así «ver en los demás hermanos a los que ayudar».

El obispo auxiliar de Valladolid también recordó los años en los que san Josemaría dedicó «mucho tiempo a atender enfermos» en los hospitales de Madrid y en los que «encontró fortaleza para poner los cimientos de la Obra».

La fiesta también fue por todo lo alto en la Seo leonesa, en donde se tiene constancia de que «entre los años treinta y principios de los cuarenta» el fundador del Opus Dei «acudió a rezar».