La soledad, la principal causa de las llamadas al Teléfono de la Esperanza

Así lo asegura a LA RAZÓN una de las voluntarias de este servicio en la capital vallisoletana

El Teléfono de la Esperanza de León registró 1.445 llamadas de las que más del 60 por ciento fueron hechas por mujeres
El Teléfono de la Esperanza de León registró 1.445 llamadas de las que más del 60 por ciento fueron hechas por mujeres

Así lo asegura a LA RAZÓN una de las voluntarias de este servicio en la capital vallisoletana

La Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza (Asites) es una entidad de iniciativa social. Fue fundada oficialmente en 1971 por Serafín Madrid y declarada de «Utilidad Pública» en 1972. A través de esta vía se pretende contribuir a la mejora de la salud emocional de las personas, poniendo al alcance de los ciudadanos un servicio cualificado y gratuito que les ayude a superar sus problemas. Además, han creado unas «redes de ayuda preventiva» que promuevan el cuidado de la salud emocional a través de cursos, talleres, grupos de formación y autoayuda, seminarios y conferencias, que fomenten en las personas una relación satisfactoria consigo mismas y con las que les rodean.

Asimismo, ofrece una formación específica a aquellas personas que poseen una fuerte motivación para echar una mano a otros seres humanos en situaciones de crisis emocional y que deseen desarrollar sus cualidades y las habilidades para la ayuda.

Una de las voluntarias de este servicio en Valladolid (983307077), María del Carmen Gilsanz, charla con LA RAZÓN. Lleva cerca de 25 años atentiendo llamadas y asegura que se ha convertido en una filosofía de vida. «Atendemos a gente en situaciones de crisis, principalmente afectadas por la soledad y por relaciones familiares y laborales», cuenta. «La principal ayuda es una escucha activa. No dirigimos a la persona, no etiquetamos, no damos consejos, sino que orientamos. Diría que el 90 por ciento de las personas se va dando cuenta de qué tiene que hacer para salir de esa situación», añade.

En este sentido, cabe destacar la gran dificultad que tienen estos voluntarios para no involucrarse y que no les afecten las historias y las situaciones que escuchan al otro lado. «Para ello es clave la formación, no sólo al principio, sino continuada. Sientes la impotencia de que a veces no puedes ayudar a solucionar el problema, sólo orientar y escuchar, que es nuestro cometido», explica Gilsanz.

Por otro lado, el Teléfono de la Esperanza de León (987876000) publicó los datos del pasado 2015 . Registró 1.445 llamadas de las que más del 60 por ciento -881- fueron hechas por mujeres, frente a las 564 que realizaron hombres. La cifra supone un notable aumento respecto a las del año 2014, cuando se contabilizaron 1.156, en contraste con el descenso registrado en el ámbito nacional.

Los problemas psicológicos y psiquiátricos acapararon más del 44 por ciento de las llamadas (653) y casi un 19 por ciento (275) fueron por problemas relacionales y/o familiares. La atención telefónica de las personas en crisis continúa siendo uno de los ejes centrales de la actividad del servicio que en toda España registró 96.914 llamadas en 2015, frente a las más de 100.000 el año anterior. Los 1.298 voluntarios repartidos por todo el país sumaron 24.228 horas de escucha activa el pasado año.

Por su parte, el servicio telefónico de Salamanca (923221111) registró el pasado año casi 2.700 llamadas. Según explican, hay que mantenerse alerta en las fechas navideñas. El final de un ciclo vital como es el año, la falta de compañía, los problemas derivados de esa soledad, las depresiones, el desempleo, las malas relaciones familiares, la pérdida de seres queridos, centran el contenido de las llamadas en estas fechas