Los fieles abarrotan las iglesias y se vuelcan en las calles para asistir a las procesiones

Los refugiados y las víctimas el atentado de Bruselas protagonizan las homilías de sacerdores y prelados.

Vía Crucis viviente en Grijota
Vía Crucis viviente en Grijota

Los refugiados y las víctimas el atentado de Bruselas protagonizan las homilías de sacerdores y prelados.

Silencio, dolor y mucha devoción. Las iglesias y calles de numerosas localidades de Castilla y León se llenaron de fieles y visitantes para vivir un nuevo Jueves Santo, marcado este año por temperaturas agradables. Procesiones a lo largo de todo el día que confluyeron en las nocturnas, con indulto de preso incluido en algunas de ellas. Y los refugiados y las víctimas del atentado de este pasado martes en Bruselas protagonizaron las homilías de sacerdotes y prelados. Concretamente, el arzobispo cardenal de Valladolid, Ricardo Blázquez, recordaba en su homilía durante la Misa Crismal del Jueves Santo a «esos miles de desplazados, cuyas imágenes cada días nos denuncian y piden a gritos una ayuda insustituible para la supervivencia; millones de desplazados sin hogar y a veces sin familia. Cuando la situación es tan grave no son necesarias muchas palabras para suplicar misericordia».

Precisamente en la capital vallisoletana, cientos de personas arropaban a la imagen del Santísimo Cristo de la Luz, alumbrada por la hermandad universitaria del mismo nombre, en su tradicional procesión entre el Palacio de Santa Cruz y la Catedral.

En León, la Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz anunciaba por la mañana por las principales plazas de la ciudad, y ante las principales autoridades, los actos que se celebrarán en la jornada de mañana. La poetisa Beatriz Sánchez Antón repitió como pregonera desde el balcón del Ayuntamiento de San Marcelo.

Y cientos de personas no se quisieron perder el canto de la Salve mientras la Virgen entraba en la catedral de Zamora, acompañada por una comitiva, con banda de cornetas y tambores, barandales, cruz guía y banda de música.

Silencio y devoción

Ya por la tarde noche, la capital burgalesa acogía el encuentro de Cristo con la Cruz a Cuestas y Nuestra Señora de los Dolores, acto central de la Procesión del Encuentro, que recorrió las principales calles del centro histórico burgalés.

En Valladolid, la cofradía de Nuestra Señora de la Piedad cumplía con la tradición de indultar a un preso durante la procesión de la Penitencia y Caridad. La comitiva partió a las 18.30 horas de la Iglesia de Santa María la Antigua, de donde salió la Cofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, para juntarse después con la de la Piedad. Más tarde, en la puerta de la Audiencia Provincial de Valladolid se produjo la escenificación del indulto.

Sobre las siete y cuarto de la tarde, la procesión llegó al Palacio de Justicia para hacer efectivo el indulto concedido por el Ministerio de Justicia a Nicolás Gutiérrez, empresario que fue condenado a tres años y medio de cárcel por un delito de estafa.

Y las localidades más pequeñas también vivieron su particular Semana Santa, como en Lerma (Burgos), donde 250 vecinos recreaban por la noche la Pasión Viviente, que este año cumple su 30 aniversario. Una representación con una afluencia multitudinaria atraídos por «su realismo y plasticidad». Algo que también se vivió en la localidad palentina de Grijota.

En Cigales (Valladolid)se celebraba la Cena del Señor en la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol donde se han escenificado algunos de los momentos más relevantes de la última cena como cuando Jesús lavó los pies a sus discípulos, el párroco de Cigales D. Juan Carlos Plaza lo escenifico lavando los pies a varios vecinos de la localidad. Tras la celebración de la cena del señor tuvo lugar la procesión de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno por las calles de Cigales.