Los médicos de Valladolid se movilizan para tratar a tiempo y prevenir el ictus

Se trata de una de las principales causas de muerte, dependencia físico-psíquica y discapacidad en el adulto

El presidente del Colegio de Médicos de Valladolid, el doctor Antonio Otero, a la derecha, junto al doctor F. Arenillas
El presidente del Colegio de Médicos de Valladolid, el doctor Antonio Otero, a la derecha, junto al doctor F. Arenillas

Hoy se celebra el Día Mundial del «Ictus». Y con el objetivo de ofrecer más información, sensibilizar a la población sobre una de las principales causas de muerte y dependencia físico-psíquica, y en especial sobre cómo identificarla a tiempo, cómo prevenirla y cómo afrontar sus consecuencias, el Colegio de Médicos de Valladolid, que preside el Doctor Antonio Otero Rodríguez, organizó una jornada, en la que varios profesionales analizaron el impacto de esta enfermedad. La prevalencia actual es que cada año sufren un nuevo ictus unas 200 personas por cada 100.000 habitantes, por lo que en una provincia como la vallisoletana pueden existir unos 1.200 casos nuevos.

El Doctor Otero Rodríguez recordó la importancia de «un abordaje multidisciplinar precoz» del problema y aseguró que se trata de un proceso en el que «intervienen un número alto de profesionales muy cualificados, no sólo médicos, que está permitiendo avanzar en el cuidado del enfermo».

En este sentido, uno de los sanitarios más preparados de nuestro país, el jefe de Servicio de Neurología del Hospital Clínico de Valladolid, el Doctor Juan F. Arenillas, aseguró que «se ha avanzado muy notablemente tanto en el tratamiento como en la prevención, pero que aún queda mucho camino por andar».

Asimismo, advirtió de que se trata de «una amenaza para toda la población», ya que «no golpea sólo a personas de edad muy avanzada, sino que puede afectar a cualquier edad y condición socioeconómica». Por este motivo, el Doctor Arenillas indicó que «es importante que los ciudadanos sepan que el ictus, lejos de ser un accidente contra el que no podemos hacer nada, es una enfermedad en gran parte prevenible, contra la que cada vez tenemos tratamientos más eficaces». «Si se identifica -continuó- a tiempo y se dan las condiciones favorables, hoy día, en muchos casos, el ictus se puede llegar a curar».

Además, explicó que este año el mensaje fundamental que se quiere trasladar a la sociedad «es sensibilizar a la población sobre el impacto que tiene la enfermedad sobre la vida real de las personas». «Somos lo que somos, y percibimos quiénes somos, en gran parte gracias al cerebro. De modo que un ictus, que en última instancia produce una lesión irreversible, un golpe brusco, a veces catastrófico, sobre la raíz misma de la persona, sobre su propia esencia», afirmó el Doctor F. Arenillas. «Hasta tal punto», reiteró el jefe de Neurología del Clínico, «que mucha gente tiene más miedo a quedarse discapacitada que a morir». Por este motivo, subraya que los familiares y los amigos «juegan un papel fundamental» en la recuperación paciente, «por lo que quiero transmitir un mensaje de esperanza a todos los que luchan contra la enfermedad».