Salamanca intensifica su vigilancia contra las pintadas y fija 3.000 euros de sanción

La Razón
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El alcalde de Salamanca. Alfonso Fernández Mañueco, se ha propuesto acabar con las pintadas y graffitis no autorizados en el casco urbano y su entorno. Objetivo: proteger los numerosos Bienes de Interés Cultural (BIC) existentes a lo largo y ancho de toda esta ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad. El Ayuntamiento intensificará la vigilancia en las calles y fijará en tres mil euros la sanción por cometer esta infracción en un BIC, lo que supone el doble de lo impuesto para bienes no catalogados. Igualmente, el plan municipal aprobado ayer pretende también agilizar el procedimiento administrativo para la limpieza de las pintadas, especialmente en los entornos protegidos; fomentar la educación y concienciación ciudadana en este asunto; y, finalmente, disuadir sobre la práctica de estas conductas incívicas. «Para este Ayuntamiento este plan es una prioridad, porque el patrimonio cultural de la ciudad es nuestra mayor seña de identidad, además de un motor de desarrollo económico», señala Fernández Mañueco, para quien las instituciones públicas están para dar soluciones eficaces y ágiles a los daños que se ocasionan en las ciudades.

Sin embargo, los graffitis controlados y que se hagan en colaboración con las asociaciones juveniles y vecinales tendrán cabida en este plan. El Ayuntamiento seguirá expidiendo el «Carnet de Graffitero» para la decoración de muros, y celebrará una campaña de captación de muros para su decoración entre las comunidades de vecinos y propietarios de edificaciones, se celebrará un festival de este arte, y charlas y cursos para su aprendizaje.