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Salamanca se vuelca con el XXII Aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco por ETA

Aliste califica como «asesinos que han cambiado de chaqueta» a los «terroristas que ahora están en las instituciones»

Los salmantinos volvieron a demostrar su solidaridad con las víctimas del terrorismo y con su alcalde y presidente de la Diputación a la cabeza, Carlos García Carbayo y Javier Iglesias, respectivamente, se concentraron en la Plaza Mayor para conmemorar el XXII Aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco por ETA.

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El regidor aseguró que, aunque hayan pasado 22 años del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, «para los militantes del Partido Popular siempre estará en nuestro recuerdo».

Además, envió «un saludo muy cariñoso y solidario a todas las víctimas del terrorismo y a todas esas familias que tanto han sufrido y han estado siempre en la primera línea de la lucha contra el terrorismo y a favor de la libertad y la convivencia de todos los españoles».

Como primer edil del Ayuntamiento salmantino, García Carbayo señaló que van a «defender siempre la memoria, la dignidad y la justicia de las víctimas del terrorismo».

Asimismo, aprovechó el homenaje para «pedir colaboración a todas las administraciones para que las víctimas tengan el estatus y la situación que merecen», así como para que «se les reconozca todo el trabajo que han hecho para que este país tenga democracia, libertad y justicia».

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En el acto también participó el presidente de la Asociación de las Víctimas del Terrorismo de Castilla y León, Juan José Aliste, que calificó como «asesinos que han cambiado de chaqueta» a los «terroristas que ahora están en las instituciones».

Por este motivo, pidió a la sociedad española «un punto de inflexión para que no se olvide nunca lo que son».

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Aliste indicó que lo acontecido hace 22 años con Miguel Ángel Blanco fue «un punto de inflexión muy importante en el que la sociedad cambió la manera de ver el terrorismo». Y es que según señaló «hasta entonces, el que sufría un atentado terrorista parecía que era un individuo aislado, pero en aquel momento la sociedad se dio cuenta de que cualquier persona podía ser víctima de ETA», lo que supuso «algo imprescindible para que, unos años más tarde, se acabara con el terrorismo».

«El gran problema ahora es que hay terroristas que están en las instituciones, que quieren ser los héroes y los guapos de la película», continuó el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León, para quien eso hace que el terrorismo de ETA sea «un capítulo que todavía está abierto en muchos sentidos» al igual que «los muchos casos sin resolver».