Unos 200.000 euros «a escote» para repoblar la villa segoviana de Vellosillo

Vecinos inician un proyecto empresarial para garantizar la supervivencia de la localidad

La villa segoviana de Vellosillo ha visto como los cerca de 200 habitantes que tenía en los años 50 emigraban poco a poco hasta convertirse en un pueblo semiabandonado de tres vecinos, que ahora tratan revitalizar con una iniciativa privada que quiere repoblarlo con la inversión de 200.000 euros.

La Asociación de Vecinos y Amigos de Vellosillo, que cuenta con 170 miembros vinculados familiarmente a ese municipio y que lo visitan con frecuencia, nació en los años 70 para mantener su patrimonio cultural y natural y ahora se embarcan también en un proyecto empresarial que pretende garantizar su supervivencia y sostenibilidad a largo plazo. Tal y como se hace en banca de inversión, tres de los socios han asegurado una suscripción de 200.000 euros de sus propios ahorros, con el fin de que el resto de los miembros puedan formar parte, mediante participaciones de mil euros, de la «startup rural» que han creado bajo el nombre de «Vellosillo Dreams».

Uno de los socios e impulsores del proyecto, Jorge Juan García, dice que el objetivo es prestar servicios, ofrecer calidad de vida y generar atractivo y estabilidad para que las empresas se asienten en el municipio y llegar en un periodo de diez años a los cerca de 200 habitantes que había en los años 50. De no salir adelante esta iniciativa el pueblo tendría poco futuro, ya que en 2017 ha sufrido un «declive absoluto» tras pasar cincuenta días sin agua potable y otros tantos sin alumbrado.

Los servicios básicos, la vivienda, el medio ambiente y el empleo son sus ejes fundamentales. El Ayuntamiento de Sepúlveda, al que pertenece esta pedanía, ya ha mostrado su apoyo a este proyecto y ahora esperan que se pronuncie la Diputación provincial para firmar un Consorcio que garantice que ambas instituciones inviertan en el pueblo el 50 por ciento del importe que recaudan a través de impuestos y tasas.

El segundo pilar de esta iniciativa es el desarrollo de una cooperativa sostenible que active el mercado y ofrezca vivienda «barata, autosuficiente y sostenible» a partir de las casas abandonadas que hay. El tercer bloque de trabajo es el medioambiental. Vellsosillo cuenta con más de 700 hectáreas de terreno destinadas a la agricultura pero, como la mayoría del campo, «se encuentra sometido a un estrés ecológico brutal», explica el promotor. Tomando como modelo países como Francia o Alemania el reto es convertir a este pequeño municipio del nordeste de Segovia en una reserva ecológica mediante una transición rentable de la agricultura y la ganadería hacía modelos más sostenibles. Por último, estos vecinos han apostado por la combinación de las comunidades rurales preindustriales con elementos de la economía moderna, como el uso de las nuevas tecnologías y de Internet, para sacar el máximo partido.

La implantación de un restaurante, una casa rural o grupos de consumo serían algunas de las primeras iniciativas, así como la diversificación de la producción de la huerta comunitaria de 4.000 metros que ya gestionan.

Por el momento, ya hay dos empresas que han comenzado a desarrollar su proyecto en este núcleo, ambas vinculadas a la actividad agroecológica. El primer proyecto es un laboratorio de investigación y desarrollo de cultivos ecológicos, mientras que el segundo se basa en un bosque comestible de arbustos y plantas herbáceas.