Colau presenta una hoja de ruta para su mandato sin apenas concreción

La alcaldesa quiere invertir 1.660 millones en esta legislatura. La oposición tilda de «humo» el Plan de Actuación Municipal

El plan de Colau incluye medidas como la renta municipal infantil o la construcción de 4.000 viviendas sociales
El plan de Colau incluye medidas como la renta municipal infantil o la construcción de 4.000 viviendas sociales

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ya tiene su primer PAM (Programa de Actuación Municipal), es decir, la hoja de ruta que desarrollará a lo largo de esta legislatura. Sobre el papel, las cifras prometen. El Ayuntamiento quiere invertir 1.660 millones en cuatro años para atajar de raíz «el problema de las desigualdades que no se resuelven con medidas paliativas», tal y como explicó el teniente de alcalde Gerardo Pisarello. El documento, sin embargo, asemeja más a una declaración de intenciones que a un plan con los proyectos detallados del Ayuntamiento. Al margen del monto total, la inmensa mayoría de medidas que recoge el PAM vienen precedidas de verbos, como impulsar, facilitar o potenciar, cuya concreción es cuanto menos dudosa.

Aún así, Pisarello se esforzó en explicar que «el PAM está estructurado en cinco ejes principales y consta de 321 medidas concretas con los que el gobierno municipal quiere transformar el modelo socioeconómico de la ciudad para hacerlo más justo y más sostenible». El primer eje del programa incide en la necesidad de garantizar una Barcelona diversa que «garantice el buen vivir para todos». En este sentido, se quiere asegurar los derechos sociales básicos y garantizar la igualdad de oportunidades. Incluye, por ejemplo, medidas como el Plan de Barrios, la creación de una renta municipal infantil, la construcción de 4.000 viviendas públicas, la construcción de nuevas guarderías públicas o adaptar la Guardia Urbana a las nuevas necesidades de la ciudad.

El PAM también prevé avanzar hacia una economía que esté al servicio de la ciudad con un plan de reindustrialización basado en la innovación, un plan estratégico de turismo, un plan de choque contra el paro de larga duración, medidas para revitalizar el comercio de proximidad y dar apoyo a la economía social y cooperativa. También se quiere impulsar una Barcelona más humana y con transición ecológica que pueda combatir fenómenos como la contaminación y apueste por la ecología sostenible. En este eje se proponen medidas como consolidar el Parque de los Tres Turons como pulmón verde de la ciudad, desplegar el proyecto de las supermanzanas e impulsar la conexión de los tranvías. La hoja de ruta del gobierno de Barcelona en Común destaca también la necesidad de impulsar una participación activa de la ciudadanía y de adoptar medidas para garantizar la transparencia y el buen gobierno. Por último, se quieren impulsar medidas para conseguir que Barcelona sea una referencia en el mundo en la transición hacia un nuevo modelo económico, basado en la defensa de los derechos humanos y la justicia.

La propuesta de PAM comienza ahora su tramitación, y arranca con una primera fase en la que se abrirá el debate ciudadano y con los grupos municipales. El proceso participativo para la ciudadanía se abrirá el 1 de febrero y se cerrará el mes de abril, con el objetivo de llevarlo a aprobación inicial en la Comisión de Presidencia antes del verano. Superado el mes de exposición pública, la previsión del gobierno municipal es llevar el PAM 2016-2019 para aprobación definitiva en el consejo plenario el mes de julio.

Los grupos municipales de PP, CiU, ERC y Ciudadanos con se abstuvieron de criticar el PAM. Para el presidente del grupo popular, Alberto Fernández, «es una burla tardar siete meses para presentar un PAM sin concreción ni presupuesto», además de criticar que se externalice el proceso de participación del PAM con un coste de 500.000 euros, «cuando se debería hacer desde el propio Ayuntamiento». «Con la presentación precipitada del PAM, Colau pretende evitar las criticas de la oposición en el pleno municipal, por no haber presentado este plan después de 200 días como alcaldesa», señaló. El presidente del grupo municipal de ERC, Alfred Bosch, afirmó que «el decorado del PAM está bien, pero detrás no encontramos nada». Bosch criticó que «como siempre, de nuevo, nos llegan las cosas antes de poderlas hablar con el gobierno de la ciudad, entendemos que esta no es la manera de invitarnos a un nuevo gobierno. La mejor manera sería discutiendo las cosas, participando en su elaboración y tomando parte activa».