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De bosque quemado a cementerio arbolado

El cabo de los Bomberos de Barcelona Marc Sellarés finalizó ayer la instalación artística que comenzó hace un año en un bosque de El Bruc (Barcelona) arrasado por un incendio forestal, donde ha convertido en cruces 1.293 árboles muertos, «como un ritual de duelo».

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Según explicó a Efe Sellarés, que además de ser bombero dedica su tiempo libre a ejercer de artista visual, inició en agosto del año pasado la construcción de 1.293 cruces en los árboles del Coll de la Massana, una zona a caballo entre los términos de El Bruc y Sant Salvador de Guardiola. Decidió hacer una cruz por cada una de las 1.293 hectáreas que devastó el fuego del incendio que se originó en julio de 2015 en Ódena (Barcelona).

«Hoy se cumple el primer aniversario de aquel incendio, y hoy he acabado el proyecto», dijo Sellarès, que utiliza los troncos y ramas para construir sus cruces, algunas en árboles de doce metros de altura. Un martillo, clavos, una sierra y una escalera han sido todas sus herramientas para convertir un bosque quemado en un camposanto lleno de cruces arboladas.

«El proyecto del bosque de las cruces nace de la necesidad de exteriorizar mis sentimientos hacia un paisaje de mi pueblo desolado por el incendio de Ódena», explicó el bombero, que es vecino de Sant Salvador de Guardiola.

El bombero recuerda el bosque quemado de cuando jugaba en él durante su infancia y ahora aún se siente feliz de que mucha gente que viaja en coches por la carretera BP-1101 se para a fotografiar su instalación con los árboles quemados

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